Los
agentes adrenérgicos producen vasoconstricción de la red arteriolar
de la submucosa nasal, disminuyendo el flujo de sangre hacia
el área edematosa y congestionada. La vasocons -tricción resulta
de la activación de receptores alfa adrenérgicos en el músculo
liso vascular.
- Antihistamínicos. Tienen numerosos efectos: 1. Antagonizan
la acción de la his-tamina que resulta en aumento de la
permeabilidad capilar y en la formación de edema. Esto
se observa sobre todo cuando se aplica la histamina localmente.
2. Disminuyen el edema y las bulas en respuesta a trauma,
antígenos o drogas que liberan histamina. 3. Disminuyen
considerablemente la comezón que acompaña las reacciones
alérgicas o la liberación de histamina endógena por drogas.
Los antihistamínicos no previenen la liberación
de histamina ni de otros mediadores farmacológicos durante la
reacción antígenoanticuerpo; su acción se restringe al antagonismo
farmacológico sobre la histamina liberada. En cuanto a la liberación
de histamina por drogas, no sólo no la evitan, sino que algunos
por sí mismos son capaces de liberar histamina.
- Glucocorticoides. Inhiben los fenómenos inflamatorios
agudos caracterizados por edema, depósito de fibrina,
dilatación capilar y migración de macrófagos, así como
las manifestaciones tardías de la inflamación, como la
proliferación capilar y fibroblástica, el depósito de
colágeno y la cicatrización. Esta inhibición de la inflamación
es inespecífica y ocurre cualquiera que sea la causa,
mecánica, química o inmunológica. En términos clínicos,
la administración de corticoste -roides es puramente paliativa,
ya que la causa no desaparece y sólo disminuyen las manifestaciones
de la inflamación. Estos efectos dependen de una acción
directa local del esteroide, como se demuestra en la aplicación
tópica a la piel o al ojo, en que actúan intensamente
sin que haya absorción sistémica de la sustancia. Los
mecanismos por que actúa el corticoide no son del todo
conocidos, pero
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parece
que el principal consiste en la estabilización de la membrana
de los lisosomas ante influencias destructivas como la
hipoxia, las toxinas químicas y bacterianas, la luz ultravioleta
y otras.
El tratamiento causal puede ser muy sencillo cuando se logra
evitar el contacto del paciente con el alergeno. La rinitis
alérgica estacional suele ser más accesible a prevención.
La desensibilización se usa cuando no es
posible evitar el contacto del paciente con el alergeno. Requiere
identificar el alergeno causal, con el que se hacen soluciones
muy diluidas que se inyectan en la dermis con objeto de aumentar
la resistencia y disminuir la sensibilidad del organismo ante
ese alergeno.
El tratamiento de la alergia física es diferente.
Los antihistamínicos no son útiles; aun cuando bloquean la acción
histamínica cualquiera que sea su origen, al parecer la alergia
física está mediada por otros autacoides: heparina, serotonina,
etc. Si los cambios de clima son inevitables, se pueden utilizar
vasodilatadores como terapia sintomática. De estos el más utilizado
es el ácido nicotínico, que además de ser efectivo contra este
tipo de reacción, es inocuo y puede tomarse por tiempo prolongado.
RINITIS VASOMOTORA
Es un término clínico empleado ante padecimientos que dan síntomas
similares a los alérgicos, pero en los que no se logra demostrar
ese origen. Se caracteriza también por obstrucción nasal, rinorrea
mucohialina y salvas de estornudos. Puede ser debida a numerosas
causas, siendo las más frecuentes los irritantes ambientales
que no dan reacción alérgica, como humos, polvos, etc., pero
también se considera que puede ser psicogénica. En este caso,
los cambios nasales serían respuestas somáticas ante tensión
emocional.
Puede haber otras causas sistémicas, como
el hipotiroidismo, los cambios del embarazo y la administración
de hormonas sexuales por largo tiempo, como los anovulatorios.
La diferencia fundamental con la rinitis alérgica es la ausencia
de eosinofilia en moco nasal o en biopsia de cornete persistente
en estudios repetidos. |
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Los
antihistamínicos no previenen la liberación de histamina ni
de otros mediadores farmacológicos durante la reacción antígeno-anticuerpo;
su acción se restringe al antagonismo farmacológico sobre la
histamina liberada. |