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Los
hematomas del pabellón auricular generalmente son secundarios
a traumatismos, pero pueden ser espontáneos.
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Bajo
este título se describen los padecimientos del oído agrupados
según la etiología o bien su naturaleza: traumática, infecciosa,
tumoral, neurológica, mecánica o vascular.
TRAUMATISMOS
Laceraciones de oreja
Se pueden observar desde las simples hasta
la pérdida completa del pabellón.
Tratamiento
Es quirúrgico. Cuando hay herida de la
piel de la oreja o de los cartílagos, sin pérdida de sustancia,
deben suturarse las heridas a nivel de piel, sin tocar el cartílago,
y aplicar un vendaje compresivo que impida la formación de hematoma.
Las heridas con pérdida de sustancia, deben
de reconstruirse para lograr un sustrato anatómico sobre el
cual basar posteriormente técnicas de cirugía plástica.
HEMATOMA
Es secundario a la ruptura de vasos entre
el cartílago y el pericondrio, generalmente en la cara externa
del pabellón. Casi siempre son secundarios a traumatismos, pero
pueden ser espontáneos. Dejado evolucionar espontáneamente,
produce reabsorción del cartílago produciendo una deformación
característica llamada oreja de "coliflor".
Tratamiento
Drenar el hematoma, si es pequeño con punción
y si es grande con incisión. Posteriormente aplicar compresión
con vendaje externo que adose la piel al cartílago subyacente.
PERFORACIÓN TRAUMÁTICA DE LA MEMBRANA TIMPÁNICA
Puede afectar solamente al tímpano o también a los huesecillos.
Ocurren en dos condiciones principales:
- Perforaciones punzantes.
Son accidentales al introducir algo al conducto auditivo
externo (CAE), frecuentemente al tratar de limpiar cerilla.
- Implosión de la membrana.
Sucede a consecuencia de
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un golpe
a la oreja con objeto plano, como una pelota o la palma de
la mano. La presión del aire del CAE aumenta súbitamente
y rompe el tímpano hacia adentro.
Síntomas
- Otalgia,
que cede pronto.
- Otorragia
escasa, que cede espontáneamente.
- Hipoacusia
conductiva, que se refiere como sensación de oído tapado.
Se
puede complicar con fístula perilinfática, en cuyo caso aparecen
acúfeno y vértigo (Véase más abajo).
Tratamiento
Las perforaciones simples de la membrana timpánica
curan espontáneamente en más del 90% de los casos, con recuperación
total de la audición. Debe evitarse introducir en el CAE cualquier
líquido, inclusive gotas con antibiótico. Si se sospecha infección,
se deberán usar antibióticos por vía sistémica exclusivamente.
Tampoco deberá penetrar agua del baño, por lo que el paciente
deberá bañarse con tapones impermeables o con algodón muy comprimido
cubierto por fuera con vaselina sólida.
Cuando la perforación no cicatriza, o cuando
al hacerlo persiste hipoacusia conductiva, el tratamiento debe
ser quirúrgico, reparando el tímpano y/o la cadena osicular.
FÍSTULA
PERILINFÁTICA
Consiste en la rotura de la platina del estribo o del tímpano
secundario en la ventana redonda, que permite la salida de la
perilinfa hacia el oído medio. Ocurre a consecuencia de un incremento
en la presión neumática en la cavidad timpánica y/o de la presión
del líquido cefalorraquídeo (LCR), que puede ocurrir en varias
condiciones:
- Aumento
de la presión externa, como en el buceo o en los clavados.
- Trauma
contuso sobre la oreja.
- Aumento
de la presión intratorácica al levantar objetos pesados,
al toser o al pujar.
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