PAC MG-1 B2

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   Síntomas
   Característicamente el paciente refiere sensación de tronido en el oído seguido por vértigo, acúfeno y sordera en grado variable, pero puede faltar cualquiera de esos síntomas.

   Evolución
   Es muy variable. Puede ocasionar vértigo intenso y sordera súbita o progresiva, o puede presentar sintomatología muy leve y recuperarse totalmente.

   Diagnóstico
   Se hace cuando claramente aparece la sintomatología típica después de un episodio traumático o barotraumático. El diagnóstico definitivo lo da la timpanotomía exploradora.

    Tratamiento
    El único tratamiento es la reparación quirúrgica de las fístulas, que debe hacerse lo antes posible para evitar el deterioro del oído interno, que es irreversible. El médico de primer contacto debe estar alerta a ésta posibilidad diagnóstica y referir de inmediato al paciente para lograr el menor déficit auditivo posible.
    Mientras se confirma el diagnóstico y se procede a la reparación, el paciente debe permanecer en reposo absoluto en posición de semi Fowler y ser medicado con diuréticos para disminuir la presión de la perilinfa.

FRACTURAS DE LA BASE DEL CRÁNEO

Las fracturas de la base del cráneo afectan el oído cuando involucran la pirámide temporal.

    Sintomatología
    Los síntomas varían de acuerdo con las características de la fractura. Pueden aparecer hipoacusia, otorragia, otorrea de líquido cefalorraquídeo, acúfenos, vértigo y/o parálisis facial.

    Diagnóstico
    La fractura en sí se puede ver sólo en estudios de tomografía computada de alta definición. El diagnostico de interrupción de cadena osicular se efectúa ante la
hipoacusia inmediata en ausencia de vértigo o acúfenos. El diagnóstico se comprueba por estudios audiológicos.
    El diagnóstico de la afección al nervio facial es evidente a la inspección; el daño laberíntico y la sección del VIII par se identifican por la sordera sensorial y la arreflexia vestibular que ocasionan.

    Tratamiento inmediato
    Es fundamental abstenerse de intentar ninguna maniobra dentro del oído ni de aplicar tópico alguno, por el riesgo de facilitar infecciones intracraneanas. Debe aislarse el oído mediante un apósito estéril y proteger al paciente con antibióticos sistémicos, así como colocarlo en posición semisentada. Si no cede el escurrimiento de LCR, se inician diuréticos, punciones lumbares o drenaje lumbar continuo que disminuyan la presión del líquido cefaloraquídeo.

    Tratamiento de los daños
    En fase crónica, el tratamiento dependerá de la magnitud del daño y de las complicaciones presentadas. Estas pueden ser:
  1. Fístula de líquido cefaloraquídeo
    Es causada por el desgarro de las meninges y su apertura al ático o a celdillas neumáticas de la mastoides. El LCR puede escurrir por el conducto auditivo externo o por la nariz a través de la trompa de Eustaquio.
  2. Parálisis facial
    Es debida a afección del nervio facial en el conducto auditivo interno o en su trayecto dentro del acueducto de Falopio.
  3. Hipoacusia conductiva
    Por perforación timpánica, fractura de huesecillos o dislocación de cadena osicular
  4. Sordera sensorial
    Por fractura de cápsula laberíntica o por sección de nervio acústico en el conducto auditivo interno.
En las fracturas de la base del cráneo los síntomas varían de acuerdo con las características de la fractura. Pueden aparecer hipoacusia, otorragia, otorrea de líquido cefalorraquídeo, acúfenos, vértigo y/o parálisis facial.

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