El
diagnóstico se efectúa por el carácter monosintomático del padecimiento,
combinado con el resultado de la pruebas laberínticas que ponen
de manifiesto nistagmus postural de tipo periférico, sin ninguna
otra anomalía. Las características de aparición solamente en
determinadas posiciones críticas de la cabeza contraindican
el uso de depresores laberínticos. Su supuesta asociación con
enfermedad vascular han hecho que se intenten tratamientos con
agentes nootrópicos.
OTOTOXICIDAD MEDICAMENTOSA
Entre los medicamentos que pueden causar daño grave al oído
interno se encuentran algunos agentes usados para la quimioterapia
del cáncer, especialmente el cisplatino, y ciertos diuréticos,
pero con mucho los casos más frecuentemente observados son debidos
a la aplicación de antibióticos aminoglicósidos (generalmente
en forma innecesaria): estreptomicina, kanamicina, gentamicina,
neomicina, sisomicina y otros más.
Estos antibióticos siempre dañan el oído
en dosis suficientemente elevadas, pero aún en dosis usuales
lo hacen en presencia de insuficiencia renal cuando no se ajusta
la dosis de la droga, o por sensibilidad idiosincrásica en algunos
individuos. Algunos pacientes, sobre todo niños, reaccionan
ante dosis normales de antibiótico de la misma manera que reaccionarían
ante dosis elevadas, produciendo una sordera bilateral o una
parálisis vestibular bilateral o ambas.
Es opinión universal que los antibióticos
aminoglicósidos deben usarse exclusiva-mente cuando se cumplen
dos requisitos:
- Que la infección ponga en peligro la vida, y
- Que los gérmenes responsables sólo sean sensibles a
éstos medicamentos.
Sintomatología
Aparece hipoacusia, acúfeno, vértigo y desequilibrio.
El daño es irreversible, y se puede iniciar algún tiempo después
de la aplicación de algunos antibióticos, inclusive ya que fueron
suspendidos. Esto se ha podido comprobar experimentalmente,
y es debido a que los aminoglicósidos son secretados selectivamente
por la estría vascular, y alcanzan concentraciones en la endolinfa
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muy
superiores a las que se encuentran en otros líquidos orgánicos.
En el oído interno, los aminoglicósidos persisten durante muchos
meses, quizá debido a la lentitud de su reabsorción por el saco
endolinfático.
La sordera puede ser parcial o total y afecta
a ambos oídos, aun cuando predomine en uno de ellos. Se acompaña
de acúfeno y cuando es parcial, predomina en tonos altos. La
sordera por ototoxicidad medicamentosa es irreversible, no es
susceptible de tratamiento y los auxiliares auditivos pueden
no ser útiles; cuando es total bilateral, el único recurso para
los pacientes es el implante coclear.
Aparece vértigo en pocas ocasiones, cuando
la afección es mucho mayor en un oído que en el otro. Cuando
no es así, la afección vestibular ocasiona ataxia locomotora,
que disminuye con el tiempo, por adaptación y compensación visual,
pero persiste en la oscuridad o cuando el sujeto camina sobre
piso irregular.
Diagnóstico
Es clínico, comprobado con estudios funcionales
que muestran sordera sensorial y disminución de la función laberíntica.
Tratamiento
Es exclusivamente de rehabilitación. Cuando
la sordera es media a profunda, se usan las prótesis auditivas
convencionales; si es subtotal o total sólo el implante coclear
ayuda. Este consiste en dos partes. Se coloca quirúrgicamente
un dispositivo que, a través de electrodos, estimula el ganglio
de Corti y el nervio acústico. El dispositvo, a su vez, es activado
electromagnéticamente por una computadora externa que analiza
el sonido y lo convierte en pulsos eléctricos. Esto restaura
en proporción variable la capacidad de escuchar y comprender
el lenguaje hablado . La ataxia eventualmente se compensa parcialmente,
pero esta compensación es más rápida y más completa cuando se
utilizan ejercicios físicos específicos para la rehabilitación
vestibular. Los medicamentos antivertiginosos de cualquier naturaleza,
están formalmente contraindicados, puesto que deprimirían la
poca función que pudiera quedar presente. |
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Los
aminoglicósidos son secretados selectivamente por la estría
vascular, y alcanzan concentraciones en la endolinfa muy superiores
a las que se encuentran en otros líquidos orgánicos. |