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El
tiempo de instalación de los síndromes isquémicos cerebrales
es breve (minutos u horas). Si los síntomas persisten, se
considera como "infarto cerebral" y si la duración es no
mayor de 24 horas y no hay secuelas, se habla de "isquemia
cerebral transitoria".
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ENVEJECIMIENTO
El deterioro fisiológico del sistema nervioso
central se inicia desde los 18-20 años de edad. Ocurre pérdida
progresiva del número de neuronas y deterioro de las restantes,
que acumulan lipofuscinas. Hay disminución de los contactos
sinápticos. Bioquímicamente se demuestra reducción global de
receptores para neurotransmisores y de la producción de los
neurotransmisores mismos, especialmente dopamina, catecolaminas
y receptores betaadrenérgicos. Aparte de los específicos de
focalización en los infartos, el deterioro vascular cerebral
y las manifestaciones de senescencia cerebral causan síntomas
semejantes, cosa que no es de sorprender porque ambos procesos
coexisten las más de las veces y progresan juntos. Los principales
son:
- Deficiencia de la capacidad de atención
- Pérdida de la memoria reciente
- Confusión
- Depresión psicológica
- Retracción social
- Mareo y desequilibrio
ENFERMEDAD VASCULAR CEREBRAL
Las manifestaciones de la isquemia cerebral dependen del modo
de inicio, de la magnitud del daño definitivo y del territorio
vascular afectado.
Los síndromes isquémicos cerebrales se instalan
en minutos o en horas. Si los síntomas de déficit focal neurológico
son permanentes, se habla de "infarto cerebral"; si duran no
más de 24 horas y ceden sin dejar secuelas, el padecimiento
se denomina "isquemia cerebral transitoria". En la insuficiencia
crónica de la red vascular periférica, que en el territorio
de que tratamos se denomina "insuficiencia vértebro-basilar",
no hay evidencia de lesión focal importante, sino que presenta
sintomatología difusa y déficit neurológico generalizado de
evolución crónica. |
Por
supuesto que esta clasificación es artificial. La enfermedad
vascular se caracteriza por presentar lesiones múltiples, de
diverso tiempo de evolución, de magnitud variable y en diferentes
localizaciones.
Sintomatología
La isquemia cerebral transitoria en su forma
vértebro-basilar sólo manifiesta signos vestíbulo-oculomotores
en el período crítico; los síntomas más frecuentes son ataques
intermitentes de vértigo o de ataxia, principalmente al levantarse
por la mañana. También pueden ocurrir episodios aislados de
visión gris o pálida, diplopia, disfagia y disartria transitorias.
Más raramente, pero de mayor gravedad, son los episodios súbitos
de pérdida del tono muscular de las extremidades inferiores
con caída al suelo, sin pérdida de la conciencia. Los síntomas
se relacionan frecuentemente con cambios bruscos de postura
corporal o cefálica.
La insuficiencia arterial crónica periférica,
por lesionar el tallo cerebral, da síntomas vestíbulooculomotores
en forma permanente. El vértigo es el síntoma inicial más frecuente
y puede permanecer como síntoma único durante largo tiempo.
Aparece como episodio momentáneo de vértigo rotatorio, con persistencia
de sensación de inestabilidad entre las crisis. En ocasiones,
no hay componente rotatorio, y solo sensación de lateropulsión
que no se acompaña de verdadera desviación de la marcha. Puede
haber pérdida del equilibrio, que puede ser momentánea y desencadenarse
con movimientos bruscos.
Frecuentemente, la sensación vertiginosa
aparece o se incrementa con cambios posturales, pero sin que
se demuestre en la exploración un verdadero vértigo postural
paroxístico.
La sintomatología vertiginosa no suele acompañarse
de sintomatología auditiva concomitante, pero es frecuente que
los pacientes con insuficiencia vascular de este tipo presenten
presbiacusia y, por tanto, puedan quejarse de acúfeno continuo
y dificultad para la comprensión del lenguaje. |