PAC MG-1 B2

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Las contraindicaciones de la amigdalectomía son: paladar hendido, infección aguda, epidemia de poliomielitis o paciente no inmunizado en la estación calurosa, edad menor de tres años, discrasia sanguínea o bien una enfermedad generalizada no controlada.
   No se conoce completamente el mecanismo de la génesis de la fiebre reumática, pero el modelo más aceptado considera que la infección estreptocócica produce anticuerpos contra alguno de los componentes de la bacteria. En un paciente genéticamente predispuesto, estas inmunoglobulinas antiestreptococo actuarían contra algún componente de su propio tejido conectivo, desencadenando un fenómeno de autoinmunidad que se manifestaría clínicamente como fiebre reumática. Por lo tanto, para que apareciese la fiebre reumática sería necesario tanto la conformación genética especial como la infección estreptocócica.
El tratamiento depende de la etiología. Si se identifica germen causal, debe tratarse con antibiótico de elección por tiempo prolongado. Puede ser útil la asociación de tópicos antisépticos bucofaríngeos. En caso de fracasar la terapéutica médica, puede estar indicada la amigdalectomía si se cumple con los siguientes requisitos:
  1. Las infecciones son amigdalinas y no difusas de toda la faringe.
  2. La frecuencia de amigdalitis es suficientemente elevada para interferir con el desarrollo escolar del niño o con sus actividades sociales o deportivas importantes.
    Esto no debe tomar en cuenta ni el aspecto ni el tamaño de las amígdalas, que carecen completamente de importancia.
    Otras indicaciones menos frecuentes de la amigdalectomía son:
  1. Episodios recurrentes de amigdalitis estreptocócica.
  2. Amigdalitis crónica.
  3. Abscesos periamigdalinos recurrentes.
  4. Hipertrofia amigdalina que cause obstrucción de la vía aérea.
  5. Adenopatía cervical muy importante.
  6. Adenitis tuberculosa en que se sospeche foco primario en la amígdala.
  1. Enfermedades sistémicas subsecuentes a infección por estreptococo hemolítico (fiebre reumática, nefritis).
   Las contraindicaciones de la amigdalectomía son: paladar hendido; infección aguda; epidemia de poliomielitis o paciente no inmunizado en la estación calurosa; edad menor de tres años; discrasia sanguínea: leucemia, púrpura, anemia aplástica, hemofilia, etc; enfermedad generalizada no controlada: diabetes, enfermedad cardiovascular, etc.

ABSCESOS PERIAMIGDALINOS Y PARAFARÍNGEOS

Las dos causas más frecuentes de ellos son: Complicación de un episodio de amigdalitis aguda o de una exacerbación de amigdalitis crónica y consecuencia de una herida en la faringe, por deglución de un cuerpo extraño. Después de la herida o de la infección amigdalina transcurre un intervalo de varios días, después del cual se observa como primer síntoma, odinofagia y dolor unilateral en el cuello. En esta fase se presenta fiebre, o reaparece si la hubo antes.
    Las molestias aumentan rápidamente, el dolor del cuello se irradia hacia el oído y se exacerba tanto por la deglución como al abrir la boca. Esta pronto se hace imposible por contractura de los músculos masticadores, apareciendo trismus.
    En una fase más avanzada, el paciente mantiene la boca semiabierta, por la que escurre saliva y secreción que no puede deglutir, tanto por el dolor intenso que ocasiona, como por verdadera disfagia con obstáculo al paso de los alimentos. El lenguaje se hace confuso, interrumpido y nasal. La cara lateral del cuello se encuentra edematizada y hay infarto ganglionar masivo.
    El diagnóstico se hace por la exploración: el absceso periamigdalino muestra aumento de volumen y enrojecimiento del velo del paladar por arriba y afuera de la amígdala, que se encuentra rechazada hacia la línea media, y con la superficie cubierta por secreción purulenta que sale por los orificios de las criptas.

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