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La
mayoría de las heridas por traumatismo están contaminadas por clostridias;
sin embargo, sólo un porcentaje muy pequeño de los pacientes desarrollan
gangrena gaseosa y para que esto suceda deben reunirse varias condiciones:
la herida contaminada por clostridia, la presencia de tejido necrótico
y finalmente la presencia de tejido necrótico con la consecutiva
producción de exotoxinas con acción hemolítica y necrosante.
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ENFERMEDADES
POR CLOSTRIDIAS
Gangrena gaseosa (Mionecrosis clostridial)
La gangrena gaseosa es producida por la invasión de una clostridia
a tejidos desvitalizados. La lesión producida por las toxinas bajo
condiciones anaeróbicas estrictas puede culminar en un estado de choque,
hemolisis y la mionecrosis; se caracteriza por la muerte de una parte
del cuerpo a causa de una bacteria que produce gas. El solo hecho
de encontrar gas en un tejido necrótico no necesariamente es igual
a gangrena gaseosa. Las clostridias histotóxicas más comunes son:
Clostridium perfingrens, ramosum, novyi, novilis, histolyticum,
bifermentans, difficile y la mayor parte de estas son de origen
endógeno (clostridia histotóxica).
A pesar de que la mayoría de las heridas por traumatismo
están contaminadas con clostridias, sólo un pequeño porcentaje de
los pacientes desarrolla gangrena gaseosa y para que esto se lleve
a efecto deben ocurrir varios eventos, a saber: la herida contaminada
con esporas de clostridium; la presencia de tejido necrótico y la
producción de exotoxinas con acción hemolítica y necrosante. Bajo
estas condiciones se desarrolla el proceso en un periodo de incubación
muy corto que va de 8 a 24 horas.
Habitualmente ocurre en heridas producidas por
arma o en cirugías con compromiso isquémico severo, trombosis arteriales
o después de inyecciones intramusculares o cirugías menores en donde
se ha usado epinefrina en exceso.
La mayoría de las enfermedades por clostridia se
presentan como una infección del tejido celular subcutáneo isquémico
y necrótico, sin dolor, edema o toxemia generalizada; el gas está
confinado a los espacios epiaponeuróticos y al área de la herida;
la piel no está decolorada y el músculo se mantiene sin alteración.
Se puede formar un absceso clostridial con una
colección de líquido oscuro y fétido algunas veces mezclado con gas,
circunscrito, que no invade tejidos circundantes, del que se alcanza
solución completa después de vaciar el absceso.
La necrosis clostridial inicia con toxemia sistémica
en los músculos |
isquémicos, que rápidamente invade a los músculos normales.
El inicio súbito de dolor y edema es muy severo,
la piel del área afectada cambia de color y adquiere un tono amarillento
o bronceado y después pálido grisáceo para posteriormente presentarse
color oscuro, aparece exudado líquido, pardo o teñido con sangre de
olor fétido y se desarrollan vesículas llenas de líquido. Hipotensión,
choque y oliguria se desarrollan rápidamente. Rara vez se produce
ictericia o bacteremia. Aparece crepitación por la formación de gas
que se aprecia a la palpación. El gas es apreciable también a los
rayos X. En el cultivo del líquido de las vesículas se aprecian grampositivos
abundantes.
Otras entidades que son causadas por clostridias
histotóxicas son: las infecciones uterinas y por aborto incompleto;
ruptura prematura de membranas; cesáreas y aborto criminal, el periodo
de incubación es un poco más largo (12-72 h.).
Los síntomas específicos pueden ser: sangrado vaginal,
exudado vaginal muy fétido, útero y anexos muy dolorosos y signos
de peritonitis por perforación uterina. Aparecen ictericia y hemoglobinemia;
toxemia e insuficiencia renal y hemolisis intravascular. La mortalidad
alcanza 50%.
El tratamiento de las infecciones por clostridias
histotóxicas se basa en:
- Cirugía.
Deberá ser un procedimiento extenso y completo que erradique todo
el foco de infección y el tejido desvitalizado.
- Histerectomía.
Debe ser la regla en las pacientes con infección uterina por clostridias.
- Antibióticos.
Penicilina G, 2 a 4 millones de U, vía I.V. c/4 h, o ampicilina
2 g, I.V. c/4 h, o cefalotina 2 g, I.V. c/4 h, o cloramfenicol
1 g, vía I.V. c/6 h, o clindamicina 600 g, I.V. c/6 h, son antibióticos
que pueden ser elegidos. La combinación con amignoglucósidos u
otros antibióticos dependerá de la asociación con otros gérmenes
gramnegativos.
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