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El
impétigo es una enfermedad común en preescolares. Los estreptococos
penetran por la piel y los tejidos subcutáneos a través de
heridas y pueden llegar a provocar erisipela.
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Se
pueden emplear casi indistintamente: penicilina G procaínica,
600-800,000 U, I.M. cada 24 h durante 10 días, o bien penicilina
G benzatina, 1.200,000 U, I.M. en una sola aplicación. En caso
de intolerancia a la penicilina, se utiliza eritromicina 40
a 50 mg/kg durante 10 días, I.M. en los primeros 3 días y después
por vía oral. Es menos satisfactoria que las penicilinas.
ERISIPELA
Los estreptococos no pertenecen a la flora normal de la piel,
su presencia favorece la aparición de infección cutánea generalmente
a partir del contacto de piel con una persona portadora o el
arrastre de zonas en las que se presentó un cuadro infeccioso
previo; caso típico lo representan las infecciones respiratorias.
La erisipela es una linfangitis cutánea aguda
producida por estreptococo del grupo A, cuya frecuencia va en
decremento a partir de la aparición de la penicilina. Ocurre
de preferencia en lactantes menores, pero puede presentarse
en cualquier edad, es poco contagiosa, su iniciación es brusca.
La lesión es prominente y eritematosa, el edema se delimita
con los bordes de cada lesión, los cuales están perfectamente
delineados. El proceso avanza extendiendo los bordes y al hacerlo
las áreas inicialmente afectadas pierden su color rojo oscuro
inicial. El dolor aparece después de la lesión, lo que nos permite
diferenciarlo del herpes zoster, y es más intenso cuando la
lesión se encuentra sobre alguna prominencia ósea.
En la mayoría de los casos hay rubicundez
facial y en el área afectada es frecuente que aparezcan vesículas
frágiles que se cubren de costras amarillentas.
La remisión se obtiene en 3-4 días bajo tratamiento
con penicilina aunque las recaídas (casi siempre en el mismo
sitio) son frecuentes.
IMPÉTIGO
El impétigo o piodermia |
estreptocócica es una infección superficial de la piel producida
por estreptococos del grupo A. Los estafilococos se encuentran
asociados en más de la mitad de los casos de impétigo. Es característica
la respuesta clínica a la penicilina G y la elevación en los
títulos de anticuerpos específicos contra estreptococos. Los
estreptococos pueden penetrar al través de escoriaciones, heridas
o por picaduras de artrópodos. El impétigo es una enfermedad
de preescolares y puede adoptar un curso epidémico; es más frecuente
en lugares con clima tropical y predomina en los grupos con
saneamiento ambiental y hábitos higiénicos defectuosos.
Como consecuencia de rinitis u otitis, aparecen
en las áreas periorificiales vesículas pequeñas (12 mm) que
pasan rápidamente a pústulas que se cubren de una costra ambarina
delgada; en esta etapa no hay prurito. La costra se engruesa,
adopta un aspecto melicérico y hay adenopatía regional; al caer
la costra hay exudado seropurulento y se produce una exulceración
que vuelve a cubrirse por costra.
Lo habitual es que el enfermo se autoinocule
con los dedos y que las lesiones puedan diseminarse muy rápidamente.
Si existe una dermatosis previa se habla de impetiginización
y es frecuente que haya prurito. Las lesiones suelen curar en
pocos días, no dejan cicatriz pero persiste por algún tiempo
una zona de hipocromia moderada. El impétigo puede tener un
curso crónico, poco aparente, con tendencia a autolimitarse.
El tratamiento de elección consiste en: 1.200,000
U de penicilina G benzatina y limpieza local con lavados de
hexaclorofeno. La aplicación local de neomicina y la administración
oral de eritromicina son alternativas muy eficaces pero más
complicadas y costosas.
El tratamiento antimicrobiano elimina el riesgo
de la diseminación septicémica (endocarditis y meningitis),
reduce el peligro de contagio y la extensión de las lesiones. |