INFECCIONES
POR ESTAFILOCOCOS
Existen dos grandes grupos de infecciones provocadas por el
estafilococo. Casi todos los estafilococos de cultivos de piel
normal pertenecen al grupo de Staphylococcus epidermidis.
Este germen es coagulasa negativo. El segundo grupo pertenece
al Staphylococcus aureus, el cual demarca una infección
estafilocócica coagulasa positiva.
Existen otras diferencias que delimitan claramente
a estos dos patógenos. La presencia de enterotoxina y de proteína
A en S. aureus que le otorga capacidades patogénicas
y de agresión de primer orden. La resistencia antimicrobiana
del S. aureus ha presentado toda una barrera al trabajo
médico; en realidad, es quizá la bacteria patógena para el hombre
que ha generado más problemas por su gran versatilidad para
desarrollar resistencia a los antimicrobianos.
Al inicio del empleo de las penicilinas,
las estafilococias eran indicaciones de primera elección; en
poco tiempo se fueron desarrollando cepas resistentes que hicieron
ineficaces a las penicilinas naturales. Se sabe con certeza
que la resistencia a la penicilina G obedece a la presencia
de una enzima constitutiva, la penicilinasa: una betalactamasa
que inactiva al antibiótico, actividad que también le ha conferido
resistencia ante un sinnúmero de penicilinas sintéticas, particularmente
las cefalosporinas.
Se trata quizá de una de las bacterias con
una actividad no igualada en la historia de la bacteriología.
Desarrolla enzimas extracelulares, exotoxinas y factores patogénicos
como lisozimas, toxinas, coagulasas, betalactamasas, hialuronidasas,
lipasas, proteasas, DNAasas y fosfatasas.
Entre otras condiciones se caracteriza por
alcanzar una colonización muy rápida que presenta mayor afinidad
por determinadas zonas corporales. Así los estafilococos se
pueden encontrar en la parte anterior de las fosas nasales,
en la garganta |
y en las heces. La dosis infectante varía considerablemente
con la edad; para los neonatos es mucho menor que la necesaria
para un adulto. El contagio se hace habitualmente por las manos
y es muy importante en aquellos que padecen dermatosis tipo
furunculosis, psoriasis o dermatitis exfoliativas. A diferencia
de otros gérmenes, las gotas de las secreciones faríngeas no
son vehículos importantes para el contagio.
El manejo y aplicación de los catéteres intravenosos,
las suturas e implementos médicos expuestos al medio ambiente
son condiciones que favorecen la implantación de los estafilococos.
El uso indiscriminado de los antibióticos aumenta la tasa de
portadores.
En cuanto a su respuesta inmunitaria, estos
patógenos son bacterias inmunogénicas al igual que muchos de
sus productos extracelulares, con la diferencia de que los anticuerpos
producidos durante y después de un proceso infeccioso no impiden
que vuelva a ocurrir otro episodio.
En las estafilococias crónicas son inactivados
por la acción de la respuesta inflamatoria a través de la fagocitosis
y la propia lisis intracelular bacteriana, en presencia de células
fagocíticas como los neutrófilos en la sangre y macrófagos en
los tejidos. La presencia de anticuerpos opsonizantes que facilitan
la fagocitosis es definitiva para el control de la infección.
En el cuadro clínico cabe destacar que el
Staphilococcus aureus tiende a causar infecciones cutáneas
más localizadas que los estreptococos, y es común que se formen
abscesos.
Las infecciones de la piel suelen comenzar
alrededor de un folículo piloso; la foliculitis subsecuente
progresa hasta alcanzar la forma de furúnculos y tiende a diseminarse
afectando zonas extensas de la piel y tejido subcutáneo; los
cultivos del material de la herida o absceso identifican al
germen. |
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Es
quizá una de las entidades infecciosas que más cambios ha presentado
en sus características de resistencia a partir de la aparición
de los antibióticos. Al inicio del empleo de las penicilinas,
las estafilococias eran indicaciones de primera elección; poco
tiempo se requirió para que las cepas se hicieran resistentes.
Este mismo camino han seguido las penicilinas sintéticas, con
la desventaja para el médico de que las enzimas constitutivas
encargadas de la resistencia cada vez la realizan con más efectividad.
El cuadro clínico que produce el Staphilococcus aureus tiende
a causar infecciones cutáneas más localizadas que los estreptocos
y es común que se formen abscesos. |