PAC MG-1 B3

Contenido | Anterior | Siguiente

INFECCIONES POR ESTAFILOCOCOS

Existen dos grandes grupos de infecciones provocadas por el estafilococo. Casi todos los estafilococos de cultivos de piel normal pertenecen al grupo de Staphylococcus epidermidis. Este germen es coagulasa negativo. El segundo grupo pertenece al Staphylococcus aureus, el cual demarca una infección estafilocócica coagulasa positiva.
    Existen otras diferencias que delimitan claramente a estos dos patógenos. La presencia de enterotoxina y de proteína A en S. aureus que le otorga capacidades patogénicas y de agresión de primer orden. La resistencia antimicrobiana del S. aureus ha presentado toda una barrera al trabajo médico; en realidad, es quizá la bacteria patógena para el hombre que ha generado más problemas por su gran versatilidad para desarrollar resistencia a los antimicrobianos.
    Al inicio del empleo de las penicilinas, las estafilococias eran indicaciones de primera elección; en poco tiempo se fueron desarrollando cepas resistentes que hicieron ineficaces a las penicilinas naturales. Se sabe con certeza que la resistencia a la penicilina G obedece a la presencia de una enzima constitutiva, la penicilinasa: una betalactamasa que inactiva al antibiótico, actividad que también le ha conferido resistencia ante un sinnúmero de penicilinas sintéticas, particularmente las cefalosporinas.
    Se trata quizá de una de las bacterias con una actividad no igualada en la historia de la bacteriología. Desarrolla enzimas extracelulares, exotoxinas y factores patogénicos como lisozimas, toxinas, coagulasas, betalactamasas, hialuronidasas, lipasas, proteasas, DNAasas y fosfatasas.
    Entre otras condiciones se caracteriza por alcanzar una colonización muy rápida que presenta mayor afinidad por determinadas zonas corporales. Así los estafilococos se pueden encontrar en la parte anterior de las fosas nasales, en la garganta
y en las heces. La dosis infectante varía considerablemente con la edad; para los neonatos es mucho menor que la necesaria para un adulto. El contagio se hace habitualmente por las manos y es muy importante en aquellos que padecen dermatosis tipo furunculosis, psoriasis o dermatitis exfoliativas. A diferencia de otros gérmenes, las gotas de las secreciones faríngeas no son vehículos importantes para el contagio.
    El manejo y aplicación de los catéteres intravenosos, las suturas e implementos médicos expuestos al medio ambiente son condiciones que favorecen la implantación de los estafilococos. El uso indiscriminado de los antibióticos aumenta la tasa de portadores.
    En cuanto a su respuesta inmunitaria, estos patógenos son bacterias inmunogénicas al igual que muchos de sus productos extracelulares, con la diferencia de que los anticuerpos producidos durante y después de un proceso infeccioso no impiden que vuelva a ocurrir otro episodio.
    En las estafilococias crónicas son inactivados por la acción de la respuesta inflamatoria a través de la fagocitosis y la propia lisis intracelular bacteriana, en presencia de células fagocíticas como los neutrófilos en la sangre y macrófagos en los tejidos. La presencia de anticuerpos opsonizantes que facilitan la fagocitosis es definitiva para el control de la infección.
    En el cuadro clínico cabe destacar que el Staphilococcus aureus tiende a causar infecciones cutáneas más localizadas que los estreptococos, y es común que se formen abscesos.
    Las infecciones de la piel suelen comenzar alrededor de un folículo piloso; la foliculitis subsecuente progresa hasta alcanzar la forma de furúnculos y tiende a diseminarse afectando zonas extensas de la piel y tejido subcutáneo; los cultivos del material de la herida o absceso identifican al germen.
Es quizá una de las entidades infecciosas que más cambios ha presentado en sus características de resistencia a partir de la aparición de los antibióticos. Al inicio del empleo de las penicilinas, las estafilococias eran indicaciones de primera elección; poco tiempo se requirió para que las cepas se hicieran resistentes. Este mismo camino han seguido las penicilinas sintéticas, con la desventaja para el médico de que las enzimas constitutivas encargadas de la resistencia cada vez la realizan con más efectividad.


El cuadro clínico que produce el Staphilococcus aureus tiende a causar infecciones cutáneas más localizadas que los estreptocos y es común que se formen abscesos.

Contenido | Anterior | Siguiente

Copyright © 2000 Dr. Scope. Derechos Reservados.
Diseño y Programación: Educación Médica Continua