PAC MG-1 B4

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CONJUNTIVA    
ANATOMÍA

La conjuntiva es una membrana mucosa transparente constituida por epitelio poliestratificado columnar, tejido conectivo laxo y tejido linfoideo. Cubre la cara posterior de los párpados (conjuntiva palpebral o tarsal) y se continúa sobre la cara anterior del globo ocular (conjuntiva bulbar) hasta la periferia de la córnea (limbo). Forma dos fondos de saco con gran cantidad de células mucosas: uno superior y otro inferior y dos cantos: externo e interno donde se forma un repliegue conocido como carúncula que contiene folículos pilosos, glándulas sebáceas y serosas.

FUNCIÓN

Aporta la capa más interna de la película lagrimal, es decir, la capa mucosa que está en contacto directo con los epitelios corneales y conjuntivales; la capa media es la acuosa proveniente de la glándula lagrimal y la más externa es la lipídica producida por las glándulas de Meibomio del párpado. Además, la conjuntiva es considerada como una barrera entre el globo ocular y el medio ambiente.

SEMIOLOGÍA

La conjuntiva presenta variados signos clínicos solos o combinados como son:
  1. Hiperemia. Es el aspecto de ojo rojo secundario a la dilatación de los vasos conjuntivales; esta puede ser difusa como sucede en la mayor parte de las conjuntivitis infecciosas, o localizada como sucede en casos de epiescleritis nodulares.
  2. Quemosis o edema conjuntival. Es el acúmulo de líquido en el espacio intersticial; se presenta frecuentemente en procesos alérgicos y puede llegar a ser tan severo que impida el cierre adecuado de los párpados.
  3. Secreción. Es la producción anormal de secreciones oculares externas tales como la lágrima, componentes plasmáticos (fibrina), debris epitelial y células inflamatorias. Puede tener distintas características como son serosa (frecuente en conjuntivitis virales), mucoide (asociadas a conjuntivitis
    alérgicas), mucopurulenta o purulenta (características de conjuntivitis bacterianas).
d.
Membranas y pseudomembranas. Se forman a partir de células necróticas y exudados ricos en fibrina que se adhieren a la superficie ocular; las pseudomembranas afectan únicamente las capas superficiales del epitelio mientras que las verdaderas membranas abarcan hasta el estroma conjuntival por lo cual cuando son removidas dejan una zona cruenta sangrante. Se presentan tanto en infecciones severas virales como la queratocon-juntivitis epidémica como en conjuntivitis de origen bacteriano secundarias a Corynebacterium diphtheriae, Pneumococcus sp. y Staphylococcus aureus. También se observan en el síndrome de Stevens-Johnson
e.
Folículos. Son acúmulos de células linfoides que se presentan característicamente en infecciones virales, toxicidad por medicamentos tópicos o infección por Chlamydia tracomatis. Se observan como pequeñas prominencias redondeadas, grisáceas y rodeadas de vasos. Es normal encontrar folículos en el fondo de saco en niños.
f.
Papilas. Son levantamientos de la mucosa conjuntival a expensas de infiltrado inflamatorio estromal y en etapas crónicas se agregan depósitos de colágena. Cada papila es de bordes rectos, separados entre sí por hendiduras y con vasos sanguíneos centrales; generalmente se localizan en la conjuntiva tarsal dando un aspecto "en embaldosado". Se presentan en procesos alérgicos, asociadas al uso de lentes de contacto y en la irritación crónica secundaria a cuerpo extraño.
g.
Granulomas. Son masas rojizas, circunscritas, de diversos tamaños, localizadas generalmente en los fondos de saco. Se forman por irritación crónica y están constituidas por células gigantes o epitelioides. Se presentan en sarcoidosis, tuberculosis, reacción crónica a cuerpo extraño, chalazión, etc.

La conjuntiva es la membrana mucosa que provee protección al globo ocular, por lo que cualquier agresión ocular se traduce en una respuesta inflamatoria a este nivel que se conoce como conjuntivitis.

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