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Las
placas radiológicas más útiles para valorar lesiones
de la órbita son la de Caldwell y la de Waters.
La orbitopatía distiroidea es la causa más frecuente de
proptosis en el adulto.
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Para
manejar y entender los problemas de esta región, se requiere tener
presente su conformación anatómica ósea y lo relativo
a su contenido.
Las órbitas son las cavidades óseas que
contienen a los globos oculares, músculos extraoculares, nervios,
grasa y vasos sanguíneos. Tienen forma de "pera", con vértice
posterior. Están constituidas por siete huesos:
Frontal, esfenoides, cigomático, etmoides, lagrimal,
maxilar y palatino.
Estos
huesos forman un piso, techo y paredes lateral y medial. Se encuentran
cubiertos por periostio (periórbita).
Existen
algunas estructuras óseas fácilmente palpables a nivel del
reborde:
- Cresta lagrimal
anterior, nasalmente conforme se continúa con el reborde orbitario
inferior.
- Sutura máxilo-cigomática.
Se encuentra aproximadamente a la mitad del margen infraorbitario.
- Escotadura supraorbitaria.
Se encuentra en la unión del tercio medio con el tercio nasal del
reborde orbitario superior
- La tróclea,
puede ser palpada aproximadamente 5mm por detrás del reborde orbitario,
en donde el techo se une con la pared medial.
EVALUACIÓN
CLÍNICA
Una historia cuidadosa y un examen clínico deben siempre preceder
el estudio radiológico y de laboratorio.
Los principales hallazgos a estudiar en un padecimiento orbitario son:
- proptosis,
definida como desplazamiento anterior del globo ocular más allá
del reborde orbitario con el paciente en la mirada al frente
- dolor
- diplopia
o visión doble
- disminución
de agudeza visual
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- enoftalmos
- reflejos pupilares
Radiológicamente,
las placas de Caldwell y Waters son las más útiles para valorar
lesiones orbitarias. Otros medios paraclínicos útiles son
la angiografía, el ultrasonido, la tomografía axial computarizada
y en algunos casos la resonancia magnética nuclear.
PATOLOGÍA
INFLAMATORIA DE LA ÓRBITA
Orbitopatía
distiroidea: (Orbitopatía autoinmune)
Es considerada la causa más frecuente de proptosis
uni o bilateral en adultos. Ha recibido múltiples nombres que los
asocian a desórdenes tiroideos; sin embargo, puede o no estar relacionado
con alteraciones en el funcionamiento de la glándula tiroides.
Es
más frecuente entre los 25 y 50 años y se presenta como proptosis
uni o bilateral, retracción palpebral, miopatía restrictiva
con diplopia y en ocasiones, neuropatía compresiva.
El
diagnóstico debe hacerse clínicamente, pero puede ser confirmado
por tomografía, misma que está indicada en aquellos casos
en los que se sospecha de neuropatía compresiva (compresión
del nervio óptico).
Pseudotumor
orbitario
Afecta tanto a niños como adultos. Consiste
en una inflamación idiopática de los tejidos orbitarios, no
relacionada a la orbitopatía distiroidea ni a ninguna otra patología
sistémica. Generalmente es multicéntrica, es decir, produce
inflamación simultánea de músculos extraoculares, glándula
lagrimal, etc.
PROCESOS INFECCIOSOS
Pueden clasificarse en:
Celulitis preseptales, cuando la afección
es puramente palpebral, sin rebasar la barrera del séptum orbitario,
produciendo edema palpebral, hiperemia, hipertermia e inflamación
que pueden llegar a ser muy severos. En estos casos no hay afección
del globo ocular y, por lo tanto, los movimientos oculares, la agudeza visual
y los reflejos son totalmente normales. |