PAC MG-1 B4

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ÓRBITA
Las placas radiológicas más útiles para valorar lesiones de la órbita son la de Caldwell y la de Waters.


La orbitopatía distiroidea es la causa más frecuente de proptosis en el adulto.
Para manejar y entender los problemas de esta región, se requiere tener presente su conformación anatómica ósea y lo relativo a su contenido.

    Las órbitas son las cavidades óseas que contienen a los globos oculares, músculos extraoculares, nervios, grasa y vasos sanguíneos. Tienen forma de "pera", con vértice posterior. Están constituidas por siete huesos:
    Frontal, esfenoides, cigomático, etmoides, lagrimal, maxilar y palatino.

   Estos huesos forman un piso, techo y paredes lateral y medial. Se encuentran cubiertos por periostio (periórbita).

   Existen algunas estructuras óseas fácilmente palpables a nivel del reborde:

  • Cresta lagrimal anterior, nasalmente conforme se continúa con el reborde orbitario inferior.
  • Sutura máxilo-cigomática. Se encuentra aproximadamente a la mitad del margen infraorbitario.
  • Escotadura supraorbitaria. Se encuentra en la unión del tercio medio con el tercio nasal del reborde orbitario superior
  • La tróclea, puede ser palpada aproximadamente 5mm por detrás del reborde orbitario, en donde el techo se une con la pared medial.
EVALUACIÓN CLÍNICA

Una historia cuidadosa y un examen clínico deben siempre preceder el estudio radiológico y de laboratorio.
   
Los principales hallazgos a estudiar en un padecimiento orbitario son:
  • proptosis, definida como desplazamiento anterior del globo ocular más allá del reborde orbitario con el paciente en la mirada al frente
  • dolor
  • diplopia o visión doble
  • disminución de agudeza visual
  • enoftalmos
  • reflejos pupilares
   Radiológicamente, las placas de Caldwell y Waters son las más útiles para valorar lesiones orbitarias. Otros medios paraclínicos útiles son la angiografía, el ultrasonido, la tomografía axial computarizada y en algunos casos la resonancia magnética nuclear.

PATOLOGÍA INFLAMATORIA DE LA ÓRBITA

Orbitopatía distiroidea: (Orbitopatía autoinmune)
   Es considerada la causa más frecuente de proptosis uni o bilateral en adultos. Ha recibido múltiples nombres que los asocian a desórdenes tiroideos; sin embargo, puede o no estar relacionado con alteraciones en el funcionamiento de la glándula tiroides.
   Es más frecuente entre los 25 y 50 años y se presenta como proptosis uni o bilateral, retracción palpebral, miopatía restrictiva con diplopia y en ocasiones, neuropatía compresiva.
   
El diagnóstico debe hacerse clínicamente, pero puede ser confirmado por tomografía, misma que está indicada en aquellos casos en los que se sospecha de neuropatía compresiva (compresión del nervio óptico).

   Pseudotumor orbitario
   Afecta tanto a niños como adultos. Consiste en una inflamación idiopática de los tejidos orbitarios, no relacionada a la orbitopatía distiroidea ni a ninguna otra patología sistémica. Generalmente es multicéntrica, es decir, produce inflamación simultánea de músculos extraoculares, glándula lagrimal, etc.

PROCESOS INFECCIOSOS

Pueden clasificarse en:
   Celulitis preseptales, cuando la afección es puramente palpebral, sin rebasar la barrera del séptum orbitario, produciendo edema palpebral, hiperemia, hipertermia e inflamación que pueden llegar a ser muy severos. En estos casos no hay afección del globo ocular y, por lo tanto, los movimientos oculares, la agudeza visual y los reflejos son totalmente normales.

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