La
infección es uno de los diagnósticos más comunes en
el enfermo en estado critico y una complicación no deseable en la
cirugía y en el trauma. La persistencia del foco infeccioso junto
con una fase de flujo insuficiente, son las causas primarias de la falla
orgánica múltiple (FOM), ahora llamada síndrome de
disfunción orgánica múltiple (SDOM).
La infección en cirugía es producto de tres
factores en íntima relación:
- ruptura de las
barreras de defensa contra la invasión: físicas como la
piel y las mucosas y químicas como el pH, enzimas, lisozimas y
transferrina.
- microorganismos
que invaden tejidos estériles.
- falla de la respuesta
inmune para contrarrestar las consecuencias de la invasión y destruir
a los gérmenes.
Su
evolución está en gran parte condicionada a la interrelación
que existe entre la desnutrición, la inmunosupresión y la
falla metabólica.
Un nuevo concepto nos obliga a distinguir entre la infección
y la sepsis, entre el agente que invade y la respuesta inflamatoria. La
infección localizada, produce una inflamación local que puede
terminar en un absceso. Cuando la infección es extensa, entonces
la res puesta inflamatoria es sistémica y produce una dishomeostasis
que fácilmente progresa a la disfunción orgánica múltiple
(DOM). Infección es pues la invasión bacteriana ya sea de
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estéril
o de detritus, tejido necrótico, sangre residual, etc. La sepsis
es la respuesta del huésped ante esta invasión que no siempre
se acompaña de infección.
La dishomeostasis obedece a la ruptura del sistema inflamatorio,
afecta el metabolismo, la cicatrización y la inmunidad. Es causada
por una variedad de mecanismos, estímulos y mediadores.
La sepsis - la respuesta - es proporcional a la intensidad
y a la persistencia de los factores primarios con múltiples variaciones.
La mortalidad y el costo de la sepsis quirúrgica
grave son elevados, como puede observarse en un análisis de 70 enfermos
internados en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Español
de México (cuadro 1)
La falla metabólica en la sepsis produce serias
consecuencias adversas: autocanibalismo, falla intestinal, inmunodepresión,
producción de radicales libres de oxígeno y al final daño
estructural.
Ha existido una gran confusión en el uso de diversos
términos relacionados con procesos infecciosos: infección,
sepsis, septicemia, bacteremia, shock séptico, síndrome séptico,
etc. Ahora ha nacido un nuevo síndrome: la respuesta inflamatoria
sistémica (RIS).
DEFINICIONES
Sepsis es la respuesta
del organismo a la invasión por gérmenes o virus. La incidencia
y la morbimortalidad de la sepsis han aumentado notablemente sobre todo
en ancianos y en enfermos graves o con alteración inmunológica.
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