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El
estudio radiográfico simple del abdomen es paso inicial acompañante obligado
de la evaluación clínica y contiene riqueza en información para decisiones
diagnósticas y terapéuticas.
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La
radiografía del abdomen se solicita en dos posiciones: en decúbito y de
pie; también pueden utilizarse radiografías en decúbito lateral con el rayo
horizontal para estudiar con estas radiografías la silueta del hígado, del
bazo y los riñones, la distribución del gas intestinal, la presencia de
calcificaciones que pueden ser vasculares o por cálculos en la vesícula
o el uréter.
En
casos de abdomen agudo se pueden demostrar: distensión de asas intestinales,
niveles hidroaéreos, presencia del líquido intraabdominal o de abscesos
así como otros datos de irritación peritoneal, el más común es el íleo,
es recomendable delimitar siempre la sombra de los órganos descritos y además
los músculos psoas, el contorno de la vejiga, la columna vertebral y la
pelvis.
En
casos de obstrucción intestinal, que puede ser causada por bridas, por tumores
intra o extra abdominales, los signos frecuentes son distensión de las asas
intestinales, presencia de niveles hidroaéreos que en radiografías en posición
de pie adoptan la forma de una "U" invertida y hay escasa cantidad
de aire en el colon; causas menos frecuentes de obstrucción son la intususcepción
intestinal o el vólvulo que la mayoría de las veces es en el ángulo sigmoides
pero también puede existir en el ciego. En muchos casos hay una dilatación
importante de este órgano y es necesario en ocasiones realizar colon por
enema confirmatorio para evaluar si es posible reducirlo por maniobras extraquirúrgicas
en la sala de rayos-X.
Otras
causas de abdomen agudo son de origen inflamatorio como pueden ser la apendicitis,
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la colecistitis
y la diverticulitis. Causas menos frecuentes de abdomen agudo peritoneal
son la pancreatitis o las perforaciones viscerales como la de úlcera péptica
o la intestinal. En los casos de sepsis peritoneal puede haber líquido libre,
distensión en menor grado de las asas intestinales y con frecuencia borramiento
de la grasa preperitoneal o de los músculos psoas. La presencia de aire
subdiafragmático indica perforación de una víscera.
Se
ha utilizado el ultrasonido en pacientes con cuadros abdominales anormales
para detectar la presencia de líquido y principalmente la patología de los
órganos pélvicos femeninos como son el embarazo ectópico, la ruptura tubaria
o la presencia de quistes o tumores ováricos, así como también cambios en
la cavidad uterina.
El
ultrasonido también tiene indicaciones precisas en abscesos abdominales
para su localización e inclusive su drenaje; también permite valorar las
estructuras vasculares que pueden ser causa de serios problemas de abdomen
agudo como la disección o ruptura del aneurisma de la aorta.
La tomografía computada está indicada para estudiar hígado,
vesícula, vías biliares, páncreas, bazo y los órganos pélvicos en casos
de cuadro abdominal agudo que no han podido ser demostrados por ultrasonido
o por radiografías convencionales. Es necesario con frecuencia realizar
este estudio inyectando medio de contraste por vía endovenosa para poder
delimitar alteraciones del tipo del absceso pancreático que deberá diferenciarse
de tumores o quistes. También en el hígado se utiliza para diferenciar por
ejemplo un absceso de un tumor necrosado. |