Con
el advenimiento de los equipos modernos de ultrasonido (US), las aplicaciones
del mismo son amplias y muy variadas. La adquisición de imágenes en "tiempo
real" lo han conformado como una herramienta útil y poderosa. La capacidad
de resolución es muy alta y permite explorar el globo ocular, los músculos
extraoculares, el nervio óptico, la retina, el cuello, la tiroides, la paratiroides,
los grandes vasos, los ganglios linfáticos, las glándulas salivales, las
mamas, los testículos y diversas articulaciones (hombros, rodillas, tobillos);
es una opción diagnóstica viable, rápida, segura y económica.
Es
necesario recalcar que se requiere de experiencia y habilidad para obtener
resultados confiables y útiles. Se han creado un sinnúmero de sondas (transductores)
de exploración endocavitaria con lo que la observación de genitales femeninos
internos (útero, ovarios) y masculinos (próstata, glándulas seminales) es
ahora una rutina en el armamento diagnóstico.
Con
la modalidad de US-Doppler color, lo que se acerca será mostrado en color
rojo y lo que se aleja en azul, sin que esto represente si se trata de sangre
arterial o venosa. Gracias al color es ahora mucho más fácil el reconocimiento
de las estructuras vasculares de numerosas regiones, con lo que el tiempo
y la calidad del estudio son óptimos.
En la actualidad el US-Doppler color es una alternativa
confiable, no invasiva y segura para el estudio y evaluación de enfermedad
de los grandes vasos del cuello, en donde podemos conocer con detalle las
paredes de las arterias, su calibre y trayecto, la presencia de flujo con
énfasis en su dirección, turbulencia, velocidad y forma espectral. También
ha sido empleado para la valoración de enfermedad aterosclerosa de los sistemas
arteriales de las extremidades torácicas y pélvicas, en particular, cuando
hay
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una
oclusión arterial aguda; ofrece resultados en poco tiempo y de alta confiabilidad.
En la enfermedad veno-oclusiva de las extremidades pélvicas (tromboflebitis)
la combinación de rastreo con detección de flujo sumado a la técnica de
compresión (en condiciones normales las venas se comprimen fácilmente con
presión leve) le ha confiado a este estudio alta sensibilidad y especificidad
evitando la necesidad de procedimientos invasivos, como la angiografía.
Un
capítulo muy importante es el referente al empleo del Doppler color en la
valoración de las fístulas arterio-venosas, en donde se comprueba su permeabilidad,
dirección, relaciones anatómicas y la presencia de posibles complicaciones
inherentes. También se utiliza para demostrar la patología testicular, en
particular en la detección de varicoceles, de torsión testicular, de orquiepididimitis
y para el estudio de impotencia sexual; en ocasiones evitan la realización
de estudios invasivos como la cavernosonografía. En la hipertensión reno-vascular
los resultados no han sido del todo satisfactorios. En cambio para la evaluación
y seguimiento de trasplantes renales y hepáticos, esta tecnología se utiliza
en forma rutinaria, permite ver el estado de perfusión del órgano y con
ello la posibilidad de rechazo o de complicaciones vasculares.
El
potencial de este procedimiento de diagnóstico es muy amplio.
La
combinación de tecnologías en la Imagenología moderna ha facilitado el llevar
al cabo un buen número de procedimientos de intervención (biopsias, drenajes,
dilataciones), y con el advenimiento del Doppler color la distinción y reconocimiento
de estructuras vasculares es clave esencial para evitar complicaciones derivadas
de posibles lesiones a estructuras. |
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El
desarrollo de técnicas derivadas del uso del ultrasonido como medio de exploración
ha conducido a estudios de precisión como es el caso de Doppler-duplex y
Doppler-color para el abordaje de problemas vasculares. Además, son métodos
accesibles, confiables y seguros. |