PAC MG-1 C1

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TÓRAX: PULMÓN, PLEURA, MEDIASTINO, CORAZÓN Y GRANDES VASOS
La radiografía del tórax es uno de los estudios que se practica con más frecuencia en los departamentos de radiología debido a que es posible ver muchas estructuras como son: pulmones, vasos venosos y arteriales, bronquios, tráquea, corazón, mediastino y el tórax óseo.

PULMÓN Y PLEURA

Los pulmones debido a su gran vascularidad y a su relación con el medio ambiente son susceptibles de sufrir cambios de diversa naturaleza. Dentro de los procesos inflamatorios más frecuentes está la neumonía, la que puede demostrarse como consolidación pulmonar, lo que representa líquido intraalveolar comunicado a través de los poros de Conn. La neumonía en general se diagnostica clínicamente; sin embargo, la radiografía permite demostrar con exactitud su localización, extensión y la presencia de complicaciones como pueden ser focos múltiples o derrame pleural. La neumonía ha demostrado ser fatal cuando no se diagnostica o cuando el tratamiento

es inadecuado; las radiografías de control son necesarias para evaluar la remisión y la resolución del cuadro. La neumonía casi siempre afecta un segmento y menos frecuentemente todo un lóbulo. Las imágenes radiolúcidas lineares que se ven sobre la zona de consolidación representan los bronquios distales; a este signo se le ha denominado del broncograma aéreo.    La neumonía de focos múltiples o con una zona de absceso o cavitación se debe casi siempre a gérmenes Gram negativos; el tratamiento es diferente y las posibilidades de complicación son mayores por lo que la vigilancia clínica y radiológica es esencial. El SIDA con frecuencia compromete el pulmón con infecciones casi siempre por gérmenes oportunistas como el Pneumocystis carinii y por diferentes tipos de hongos como puede ser la aspergilosis; menos frecuente es la complicación de Sarcoma de Kaposi también presente en pacientes con esta enfermedad que en la radiografía se demostraría con las características de cualquier otro tumor.

La neumonía es de los procesos inflamatorios más frecuentes, demostrable como condensación pulmonar que traduce líquido intraalveolar; aunque la información clínica es esencial, la radiografía ofrece detalles de utilidad tanto desde el punto de vista diagnóstico como pronóstico.

Figura 1
Silueta cardiovascular. Las flechas indican: AD, aurícula derecha; VC, vena cava; A, aorta; P, pulmonar; VI, ventrículo izquierdo

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