PAC PEDIATRÍA-1 Tomo 5

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ANÁLISIS GENÉTICO DE LAS CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS EN FAMILIAS MEXICANAS    
Las enfermedades hereditarias se clasifican en tres grandes grupos: las que cursan con aberraciones de los cromosomas, las que son determinadas en forma mendeliana simple y las que se transmiten en forma multifactorial. A este último grupo pertenecen las cardiopatías congénitas.1
   A diferencia de las enfermedades mendelianas simples, originadas por la acción de un solo par de genes, en la herencia multifactorial el rasgo es determinado por un número variable de genes que interactúan con factores ambientales, usualmente desconocidos. En este tipo de herencia no se puede conocer cuales son los genes involucrados a partir del fenotipo observado, y más aún especificar su localización, acción y número, o si se encuentran cerca o lejos unos de otros. Estos genes conforman la predisposición genética que, aunada a la influencia del medio ambiente, desencadena la manifestación de la enfermedad o característica fenotípica.1
    La cardiogénesis es controlada por mecanismos que son comunes a todos los procesos de desarrollo: crecimiento, migración, muerte y diferenciación celular y procesos de adhesión.2 Con base en la alteración de estos mecanismos, y tomando en cuenta las fuerzas generadas por el latido cardiaco, Clark3, 4 propuso una clasificación para cardiopatías congénitas (CC). Se describe a continuación en forma resumida la alteración de los mecanismos que intervienen en la etiología de las malformaciones del corazón.

Anomalías de migración de tejido ectomesenquimatoso

Se ha propuesto que el mecanismo de tabicación que separa el corazón derecho del izquierdo implica crecimiento
celular activo, producción de matriz extracelular y migración celular. Los cojines endocárdicos, los troncoconales y el septum secundum auricular son ejemplos de estructuras formadas mediante este proceso.
    Algunas de las células de los cojines troncoconales se derivan de la cresta neural (tejido ectomesenquimatoso) subyacente a las somitas 2 a 6, que migran a través del 3°, 4° y 6° arcos branquiales hacia el tabique troncoconal y el tracto de salida en desarrollo. Una alteración en el número de células y/o posición final de este tejido puede ser un mecanismo para las malformaciones del tabique troncoconal.

Defectos asociados con anomalías de flujo intracardiaco

El tiempo entre la aparición de los primeros vasos intraembrionarios y la formación del tubo cardiaco es de tres días. El corazón empieza a latir y a partir de este momento influyen en el desarrollo cardiovascular fuerzas generadas por la contracción cardiaca y el volumen sanguíneo bombeado. Se han efectuado estudios in utero de la relación atrioseptal (flujo sanguíneo a través del agujero oval) cuyo valor normal es de 0.20, encontrándolo alterado, por ejemplo en la atresia pulmonar, con septum ventricular intacto (defecto de corazón derecho), la relación es de 0.40 y en los defectos de corazón izquierdo ésta se encuentra disminuida, como en la coartación aórtica y la estenosis de la válvula aórtica, en donde las cifras son 0.14 y 0.11 respectivamente. En el espectro de corazón izquierdo hipoplásico se ha informado disminuido el volumen de la aurícula izquierda y se ha visto que el tamaño del corazón izquierdo está en relación inversa a la relación atrioseptal.
En la herencia multifactorial el rasgo es
determinado por un número variable de genes que interactúan con factores
ambientales, usualmente desconocidos.

El tiempo entre la aparición de los primeros vasos intraembrionarios y la formación del tubo cardiaco es de tres días.

La cardiogénesis es controlada por mecanismos que son comunes a todos los procesos de desarrollo: crecimiento, migración, muerte y diferenciación celular y procesos de adhesión.

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