PAC Urología-1 A1

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Aun cuado el informe del patólogo sea de seminoma clásico, la presencia de cifras elevadas de gonadotrofina coriómica o de alfafetoproteína sugieren un tumor no seminomatoso.
   La alfafetoproteína se encuentra elevada en 70% de los pacientes con carcinoma embrionario y en 75% de los pacientes con tumor del saco de Yolk; ésto explica el por qué se eleva en los pacientes con teratocarcinoma38,40 ya que el teratoma maduro no eleva marcadores.
   La deshidrogenasa láctica no es específica, sin embargo tiene una adecuada especificidad en presencia de enfermedad diseminada voluminosa. Su elevación se explica por glicolisis incrementada así como producción de lactato en las células cancerosas hipóxicas. Se le encuentra elevada en 38% de los pacientes con etapas B y en 65% de las etapas C.41
    La utilidad de los marcadores es indudable. Durante la clasificación histológica del espécimen de orquiectomía radical, la presencia de cifras elevadas de gonadotrofina coriónica o de alfafetoproteína sugieren un tumor no seminomatoso a pesar de que el patólogo informe un seminoma clásico.42
    Por otro lado, después de haber tomado en cuenta el patrón de descenso de acuerdo a la cifra previa a la orquiectomía y su vida media, y se detecta la presencia de marcadores oncofetales después de la orquiectomía radical, es indicativo de que existe tejido tumoral en algún sitio, productor de marcadores oncofetales, y aunque los estudios de extensión sean negativos, este paciente no es etapa I.
    Durante el tratamiento, los marcadores pueden servir también de factor pronóstico, ya que en estudios multivariados, cifras elevadas y , mas aún, vida media prolongada de los marcadores, son factores de mal pronóstico.4 Asimismo, su negativización después de la utilización de quimioterapia debe tomarse con
precaución ya que 20% de los pacientes con marcadores previamente elevados, tienen tumor viable en las masas residuales.44
    Una vez efectuado el diagnóstico clínico de tumor testicular, se efectúan exámenes preoperatorios y placa de tórax, así como muestra para antígenos oncofetales, y una vez tomado lo anterior se efectúa orquiectomía radical vía inguinal, ya que si se hace a través del escroto se involucran los grupos ganglionares inguinales hacia donde drena el escroto. El examen histológico de la pieza quirúrgica nos dará el diagnóstico definitivo de tumor testicular, así como la variante histológica.

EMBRIOGÉNESIS

Existen varias clasificaciones que pretenden agrupar los tumores de acuerdo a su posible origen embriológico; las primeras reportadas en la literatura norteamericana fueron establecidas por Friedman y Moore en 1946,52 y posteriormente ampliadas en 1952 por Dixon y Moore53 (Cuadros 5 y 6). En 1973, Mostofi y Price54 establecieron el consenso reconocido por la Organización Mundial de la Salud. Esta clasificación se encuentra basada en la hipótesis de que los tumores germinales del testículo se originan de células totipotenciales germinales pudiendo adoptar una vía de diferenciación hacia seminomas o hacia carcinoma embrionario; cuando se sigue esta última línea, la diferenciación puede desarrollar estructuras embrionarias como en el teratocarcinoma y el teratoma, o bien estructuras extraembrionarias como el tumor de senos endodérmicos y el coriocarcinoma (Cuadros 7 y 8).

Cuadro 5. Clasificación de Friedman y Moore, 1946 52

1. Teratoma
2. Teratocarcinoma
3. Carcinoma de células embrionarias
4. Coriocarcinoma


Cuadro 6. Clasificación de Dixon y Moore, 1952 53

  1. Seminoma puro
  2. Carcinoma embrionario, solo o con seminoma
  3. Teratoma, solo o con seminoma
  4. Teratoma con carcinoma embrionario o coriocarcinoma, o ambos, y con o sin seminoma
  5. Coriocarcinoma solo o con carcinoma embrionario o seminoma o ambos

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