Lo
anterior impide que la vigilancia, en nuestro medio al menos, sea
una forma uniforme de tratamiento, y deberá ofrecerse únicamente a
pacientes muy seleccionados que comprendan su problema y se comprometan
a la vigilancia estrecha.
En nuestro servicio, la forma de tratamiento para
esta etapa es la radioterapia a retroperitoneo, y sólo en casos muy
seleccionados, la vigilancia.
Los casos de seminoma anaplásico, con involucración
de epidídimo o violación de escroto, no son candidatos a protocolos
de vigilancia y deberán ser enviados a radioterapia. En caso de involucración
de escroto por biopsia o cirugía transescrotal, se incluirá el escroto
en el campo de radioterapia.
Vigilancia. Los pacientes sometidos a radioterapia
se citan cada tres meses durante el primer año, cada cuatro durante
el segundo y tercer año, cada seis el cuarto año, y anualmente a partir
del quinto año. En cada cita son sometidos a exploración clínica completa
con especial atención al testículo contralateral, abdomen y huecos
supraclaviculares. Los estudios solicitados incluyen placas postero-anterior
y lateral de tórax, marcadores oncofetales, y tomografía axial computada
de retroperitoneo anualmente o en caso de duda durante la exploración.
Seminomas etapa II
El tratamiento del seminoma con metástasis retroperitoneales utilizando
radioterapia, gira sobre la evidencia de que la respuesta y el riesgo
de recurrencia se encuentran relacionados al volumen de la enfermedad.92,93
Cuando el volumen es mayor de 10 cm existe riesgo de que, al limitar
el campo de radiación, exista persistencia o recurrencia en las zonas
limítrofes como el hilio renal; por otro lado, al ampliar el campo
existe el riesgo de daño a órganos parenquimatosos como el riñón cuya
tolerancia se encuentra en el rango de los 15 a 20 Gy.77
Existen |
estudios
que informan índices importantes de recurrencia cuando las metástasis
son mayores de 5 cm; sin embargo, existen también informes de buena
respuesta con masas hasta de 10 cm.77,94-96
Una revisión reciente demuestra que la recurrencia es de 8% cuando
las masas abdominales se encuentran entre 5 y 10 cm; sin embargo esta
recurrencia se eleva hasta 35% cuando las masas abdominales son mayores
de 10 cm de diámetro.97
Por lo anterior, en nuestro servicio las etapas
IIA y IIB son tratadas con radioterapia. El esquema utilizado por
el servicio de radioterapia en nuestro hospital es similar al utilizado
en las etapas I pero con la inclusión de los ganglios pélvicos contralaterales,
y los resultados para la etapa II son de una sobrevida actuarial de
80.3%; sin embargo vale la pena aclarar que en este resultado se encuentran
también incluidas las etapas IIC ya que el informe no es reciente.83
Seguimiento. Es similar al descrito para
las etapas I.
Seminomas etapas IIC, III y IV
La combinación de vinblastina, bleomicina y platino ha sido el mayor
avance en la quimioterapia utilizada en los seminomas y los informes
iniciales evidenciaron respuestas completas hasta de 65%;98
sin embargo la adición de radioterapia adyuvante elevó esta cifra
hasta 75%.99
Actualmente, la inclusión de etopósido, carboplatino e ifosfamida,
han logrado respuestas que en forma global ofrecen una sobrevida de
89% para las etapas avanzadas.100-104
En nuestro servicio, estas etapas son manejadas
con quimioterapia y radioterapia adyuvante. El esquema utilizado es
etopósido + platino + ciclofosfamida, tres ciclos, y posteriormente
20 Gy a todo el abdomen y 15 Gy en Y invertida. |
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En
nuestro servicio, la forma de tratamiento para los seminomas etapa
I es la radioterapia a retroperitoneo y sólo en casos muy seleccionados,
la vigilancia. |