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En
la mujer, el segmento inicial de la uretra se extiende desde la
vejiga hasta su paso bajo el pubis.
La fisiología de la contracción de estos dos segmentos es de tipo
sincicial y sincronizada con el músculo detrusor vesical.
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En
la mujer, el segmento inicial de la uretra se extiende desde la vejiga
hasta su paso bajo el pubis. Y comprende el cuello de la vejiga y
la uretra proximal y aunque representa la quinta parte del total de
la longitud uretral, influye de manera importante en la continencia
urinaria y es el área uretral femenina que impide la fuga de orina
(Fig. 1). La uretra
distal se extiende de la capa externa del diafragma urogenital al
meato uretral externo y funciona esencialmente para dirigir el chorro
urinario (Fig. 2).
ESFÍNTER ESTRIADO UROGENITAL
Consiste en dos porciones, la porción esfinteriana superior e inferior.
Las fibras del esfínter superior son orientadas circularmente y ocupan
las dos terceras partes del cuerpo de este músculo y alrededor del
lumen uretral en aproximadamente 20 a 60% de su longitud (rabdo-esfínter).
La segunda porción ocupa un tercio de la parte distal; las capas adyacentes
del lumen uretral ocupan de 60 a 80% de la longitud. Esta porción
consiste en dos bordes de músculo liso (involuntario) en forma de
arco sobre la superficie ventral de la uretra; uno de estos bordes
se origina en la pared vaginal y es llamado esfínter uretrovaginal.
Las otras bandas de músculo son originadas en la rama isquiopúbica
y son llamadas compresoras uretrales. La fisiología de la contracción
de estos dos segmentos es de tipo sincicial y sincronizada con el
músculo detrusor vesical.
ANATOMOFISIOLOGÍA DE LA MICCIÓN
De lo anterior se desprende que la |
vejiga
y la uretra son órganos anatómicamente distintos y que, desde el punto
de vista de su funcionamiento, se comportan como una unidad puesto
que la primera tiene como función primordial el almacenamiento de
la orina (continencia y fase de almacenamiento) y la segunda es el
órgano de excreción de la orina (el vaciado vesicouretral o fase de
vaciamiento).
En la primera fase mencionada, la orina llega a
la vejiga y produce su distensión dando lugar a una descarga aferente
nerviosa sensorial que por la vía del pudendo da como resultado una
respuesta motora que es la contracción de la musculatura estriada
periuretral. Este arco reflejo puede evaluarse clínicamente mediante
tres reflejos: bulbocavernoso, anal superficial y el de la tos, que
producen como respuesta la contracción del esfínter anal ante el estímulo
digital del clítoris y de la piel del margen anal o luego de simular
tos, respectivamente. Al mismo tiempo que esta respuesta motora, ocurren
descargas simpáticas motoras que se traducen en forma directa en la
contractura del músculo liso uretral, así como relajación del detrusor.
Indirectamente, el estímulo simpático produce inhibición en la transmision
postganglionar parasimpática que hace que el llenado vesical se acompañe
de mayor presión en la uretra que en la vejiga, lo cual se mantiene
durante el periodo de llenado permitiendo así el drenaje de la orina
que ha venido a llenar la vejiga condicionando la frecuencia de la
micción. |