PAC Urología-1 A2

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ABORDAJE DIAGNÓSTICO
Para llevar a cabo este diagnóstico debemos iniciar con una historia clínica completa con la cual se excluyen entidades patológicas o disfunciones uretrovesicales, así como demostrar las condiciones estructurales y funcionales de la paciente. Dentro de este contexto debemos considerar indispensable el interrogatorio intencional (orientado), el examen físico, en donde se investigará presencia de cistouretrocele, rectocele, investigación de orina residual, prueba de esfuerzo, prueba de Marshall/Booney y valoración neurológica; exámenes de laboratorio completos y estudio uretrocistoscópico.

UROFLUJOMETRÍA

Estos estudios sirven para el diagnóstico etiológico de la I.U.E. y cada vez adquieren mayor importancia; permiten además valorar el comportamiento esfinteriano vesicouretral. Existen dos fases: de llenado y de vaciamiento.
   Parámetros de la valoración urodinámica y perfil de la presión uretral. Consiste en la medida de la presión intraluminal en toda la extensión de la uretra en reposo y durante esfuerzo abdominal. Su
objeto es verificar la integridad esfinteriana y la influencia de la hipermotilidad del cuello vesical sobre la continencia. Presiones menores a 30 cm de H2O, sugieren lesión intrínseca del esfínter. Alteraciones en los parámetros del perfil uretral en el pre y postoperatorio con algunas técnicas quirúrgicas, se concluye que el éxito no está relacionado con alteraciones del perfil uretral, inducidas por la cirugía.
   La uroflujometría mide el flujo urinario en mililitros por segundo. Analiza la capacidad de contracción del detrusor y el relajamiento esfinteriano con la consiguiente disminución de la resistencia uretral. Es útil para valorar los resultados del tratamiento quirúrgico de la IUE, aunque los estudios hechos demuestran que no es útil. Lo único que permite es detectar la disminución del flujo máximo en el postoperatorio inmediato.
   La cistometría de agua evalúa la función vesical a través de la medición de la presión del llenado vesical. Ésta ha sido la prueba más accesible para el urólogo que no cuenta con aparatos para realizar estudios urodinámicos (Fig. 3).
Para llevar a cabo este diagnóstico debemos iniciar con una historia clínica completa con la cual se excluyen entidades patológicas o disfunciones uretrovesicales, así como demostrar las condiciones estructurales y funcionales de la paciente.

Figura 3. Cistometría de agua
Figura 3


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