Para
la consideración del tratamiento quirúrgico entramos en un campo muy
explorado. Debido a las múltiples técnicas conocidas y sus modificaciones,
se intentará describir las más frecuentemente usadas para que el lector
tenga información básica de cada una; éstas siempre llevan como cometido
el restablecimiento del ángulo uretrovesical y el llevar el cuello
vesical a un sitio intrapélvico retropúbico. Cada técnica tiene un
porcentaje diferente de cura y complicaciones.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Existen múltiples referencias históricas que datan de los papiros
egipcios ya con intentos encaminados a la corrección de la incontinencia
urinaria de esfuerzo femenina. Éstos consisten en la aplicación vaginal
de estructuras comparadas a los pesarios vaginales actuales. No fue
sino hasta el siglo XIX cuando J.Marion Sims inicia las primeras descripciones
de técnicas enfocadas al manejo de este problema. Uno de los pilares
fundamentales en los que descansa la tendencia principal del tratamiento
antiincontinencia, fue desarrollado por el Dr. Howard A.Kelly del
Hospital Johns Hopkins con su "plicatura de Kelly" al cuello de la
vejiga.9
Posteriormente, en Alemania los cirujanos Goebel-Stoeckel
y Frangenheim desarrollan las técnicas básicas de los procedimientos
con cabestrillos (slings) suburetrales y subcervicales. Los primeros
intentos de cura de la I.U.E con inyecciones periuretrales de substancias
químicas fue hecha en Inglaterra en 1930 por Murless.8
La era moderna de la cirugía retropúbica del cuello
de vejiga inicia en 1949, cuando los urólogos |
Marshall y Marchetti trabajan conjuntamente con el ginecólogo Krantz
para la técnica antiincontinencia más ampliamente usada. Modificaciones
a esta técnica fueron hechas posteriormente por Paul Hodgkinson y
John Bursh en 1960. El abordaje con aguja fue originalmente propuesto
por Armand Pereyra en 1957 y sus subsecuentes modificaciones van desde
Tomas Lebherz, Stamey, Raz y Gittez. El desarrollo de modernos materiales
protésicos y avances en la cirugía reconstructiva inician en 1970
y abren una vasta lista de materiales y técnicas sofisticadas, enfocadas
a la incontinencia compleja y en muchos casos a la incontinencia recidivante.
Los objetivos del tratamiento quirúrgico deben ir encaminados a individualizar
la terapia a cada paciente según sus síntomas, necesidades y tipo
de actividad. Integrar el factor de impacto psicólogico para cada
paciente y restituir las relaciones anatómicas y estructurales que
cada paciente desarrolle por sus antecedentes ginecoobstétricos o
quirúrgicos así como sus enfermedades intercurrentes. Aproximadamente
se publican dos artículos por semana en la literatura mundial enfocados
a las técnicas antiincontinencia, y en la actualidad existen alrededor
de 200 técnicas quirúrgicas. ¿Cuál de estas técnicas podría ser la
más recomendable para una determinada paciente? Ésta deberá ser individualizada
a cada caso y ser del dominio del cirujano para el reconocimiento
de las alteraciones anatómico-estructurales de la paciente así como
para la identificación de complicaciones o eficacia (Cuadro
3). |
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Cada
técnica tiene un porcentaje diferente de cura y complicaciones.
El desarrollo de modernos materiales protésicos y avances en la cirugía
reconstructiva inician en 1970 y abren una vasta lista de materiales
y técnicas sofisticadas. |