La
utilización de la herbolaria en el tratamiento de enfermedades, es
tan antigua como el hombre mismo, situación que no escapa en nuestro
tiempo y que ha sido popularizada en Europa. Bajo el término de “fitoterapia”,
se incluyen múltiples productos de origen vegetal que desde hace años
han sido empleados en la terapia de la HPO (Cuadro
2). Se calcula que actualmente de 30 a 40% de los medicamentos
comunes son componentes activos derivados de plantas. En algunos países
europeos, esta proporción es aún mayor y casi la mitad de las prescripciones
médicas que se utilizan en Alemania son derivados de plantas.
En estudios llevados a cabo in vitro, se
ha demostrado que la mayoría de estos principios vegetales contienen
fitosteroles y citosteroles, como los isoflavonoides y el cumestan
con una composición química similar al colesterol. Se les atribuyen
diversos efectos, aunque ninguno de ellos ha sido hasta ahora claramente
demostrado (Cuadro 3).
Desafortunadamente, los estudios con este tipo
de substancias no se han llevado a cabo con métodos de doble ciego
y como se sabe la utilización de placebo produce mejoría hasta en
un 30% de los pacientes. Los resultados publicados en la literatura
son |
variables
y contradictorios, ya que mientras unos señalan mejorías sintomáticas
y en el flujo miccional, otros no muestran diferencias comparativas
con placebos. Los medicamentos más empleados son: la Serenoa repens
que es un extracto de una palma enana, Cucurbitapepo, Pygeum africanum,
Secale cereale.
BLOQUEADORES-
La inervación del tracto urinario inferior proviene de los tres núcleos
medulares: simpático, parasimpático y somático. De esta forma, la
musculatura lisa de la vejiga y uretra recibe del sistema nervioso
vegetativo una inervación doble: simpático-parasimpático.
Estos centros y vías nerviosas están interrelacionados
a nivel de los órganos efectores y ejercen su acción en el órgano
efector mediante neurotransmisores. El neurotransmisor preganglionar,
tanto simpático como parasimpático, es la acetilcolina mientras que
el neurotransmisor postganglionar es la acetilcolina en fibras parasimpáticas
y la noradrenalina en las terminaciones simpáticas. Existen receptores
colinérgicos y ß-adrenérgicos en cuerpo vesical y -adrenérgicos
en trígono y cuello, así como en la cápsula prostática y en lel músculo
liso de la uretra prostática (Fig. 7). |
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Desafortunadamente
los estudios con este tipo de substancias no se han llevado a cabo
con métodos de doble ciego.
La inervación del tracto urinario inferior proviene de los
tres núcleos medulares: simpático, parasimpático
y somático. |