| páginas de la 18 a la 24 |
| VAPORIZADORES |
|
La vaporización es el proceso mediante el cual una substancia pasa del estado líquido al de vapor (estado gaseoso). La vaporización puede producirse exclusivamente en la superficie libre del líquido o simultáneamente en toda su masa, surgiendo así los conceptos de evaporación y ebullición. La evaporización es un fenómeno de superficie, en tanto que la ebullición es un fenómeno de masa.
Las moléculas de una masa líquida que chocan contra una superficie libre de la misma, pueden escapar de la atracción de las moléculas vecinas, si el choque cuenta con la energía suficiente y es perpendicular a dicha superficie, abandonando su estado líquido para pasar al estado de vapor. Las moléculas más lentas, o sea, de menor energía calorífica, permanecen en el líquido disminuyendo el calor molecular promedio del mismo; este proceso se manifiesta por el descenso de la temperatura del líquido. La condensación es el fenómeno inverso a la vaporización, implica la liberación de energía calorífica en proporción a la masa que se condensa. En la condensación las moléculas de vapor regresan al estado líquido.
En todo sistema formado por una masa líquida y una gaseosa, contenidas en un recipiente cerrado y a temperatura constante, con el transcurrir del tiempo se alcanza un equilibrio dinámico entre la evaporación y la condensación del líquido. En dicho equilibrio, el número de moléculas que abandona la fase líquida evaporándose es igual al de aquellas que simultáneamente se incorporan a la misma condensándose. Ante cualquier aumento de la temperatura la evaporación prevalecerá sobre la condensación hasta establecerse un nuevo equilibrio dinámico. Los descensos en la temperatura, por su parte producirán los efectos opuestos. Las variaciones de presión a que puede someterse un sistema líquido-gas modifican sustancialmente el comportamiento de los procesos de evaporación y ebullición.
PUNTO DE EBULLICIÓN
Y PRESIÓN DE VAPOR
|
El agua a nivel del mar ebulle a 100°C, temperatura en que su presión de vapor alcanza los 760 mm Hg. Las presiones atmosféricas menores encontradas en grandes alturas pueden ser alcanzadas por la saturación de vapor de agua a temperaturas más bajas que la de la ebullición normal; se dice entonces que el líquido hierve antes.
A medida que el tiempo transcurre, la evaporación continúa y cada vez un número mayor de moléculas del líquido pasan a la fase gaseosa, desplazando progresivamente una parte del aire, la que se ve obligada a salir del recipiente. La masa que se evapora en la unidad de tiempo es constante siempre que la pérdida de calor del líquido producida por el cambio de estado, sea compensada desde las paredes del recipiente o desde el ambiente que los rodea. En cambio la masa de vapor que se condensa desde los momentos iniciales es cada vez mayor, obedeciendo al aumento progresivo de su concentración; este aumento en la concentración es lo que se denomina presión de vapor.
Los modernos anestésicos generales inhalatorios empleados en la actualidad, son potentes líquidos volátiles, cuyas diferencias estructurales de sus moléculas hacen que ebullan a temperaturas distintas y saturen a sus respectivas fases sobrenadantes con diferentes presiones de vapor. Por debajo del punto de ebullición, la presión de vapor es menor que la total a la que se encuentra sometido el líquido y proporcional a la temperatura. Con ambas variables, presión y temperatura, se elaboran las curvas de presión de los líquidos anestésicos.
El cuadro 4 muestra algunas propiedades farmacológicas de los anestésicos halogenados que son importantes para su vaporización.
CARACTERÍSTICAS
Una forma precisa de administrar un líquido
anestésico volátil es inyectarlo
dentro del circuito de anestesia en
volúmenes conocidos, teniendo en cuenta su
rendimiento de vapor. Este método se
utiliza frecuentemente en el campo de la investigación y en la enseñanza
de la
especialidad. Sin embargo, en la práctica
moderna de la anestesia general inhalatoria se emplean vaporizadores especialmente
diseñados para evaporar líquidos anestésicos
de manera precisa y con un control predecible de su concentración.
La existencia de
más de una docena de diferentes diseños
de vaporizadores sugiere que no se ha encontrado "el vaporizador
anestésico ideal".
Las características clínicamente
importantes de un vaporizador incluyen los siguientes aspectos:
1. Complejidad. El aumento de la precisión suele acompañarse de un
incremento de la complejidad del diseño del
vaporizador.
Tal como ocurre con el vaporizador de desflurano, cuyo aspecto exterior,
aunque semejante a los vaporizadores convencionales, su funcionamiento interno es
distinto y mucho más complejo (veáse adelante).
2. Resistencia del flujo. Los vaporizadores con
esta característica, suelen
tener resistencia más baja al flujo de gas.
El principio más sencillo empleado para aumentar la vaporización
de anestésicos
volátiles consiste en proporcionar una superficie de contacto libre grande.
Para obtener una interfase grande entre aire y líquido, como en los
vaporizadores de
burbujeo a través del líquido, se requiere
la descomposición del gas transportado hacia partículas
pequeñas y éstas deben
forzarse a través de líquido o de un
regulador de flujo (tipo mechas).
3. Estabilidad de la temperatura. La
vaporización es un proceso endotérmico. A
medida que se forma vapor se reduce la energía
cinética y el calor del líquido restante. En
consecuencia, una concentración de vapor elegida
no debe alterarse por cambios de temperatura en el líquido o en el ambiente. Para
garantizar una vaporización uniforme, los
vaporizadores contemporáneos son construidos de
materiales con una capacitancia y conductividad de calor elevada.
4. Estabilidad del flujo. Los vaporizadores modernos
tipo TEC que
actualmente se utilizan, permiten vaporizar los
agentes anestésicos con una gran variedad
de
flujos sin alterar la concentración entregada al circuito de respiración.
Los vaporizadores estándar de derivación
variable, permiten concentraciones de los anestésicos halogenados seguras y
precisas entre un rango de flujos de 1 litro por minuto y 15 litros por minuto.
5. Precisión. Los anestésicos
volátiles son fármacos potentes, que deben ser
administrados en forma precisa y controlable a través de un vaporizador
específico
para cada agente. La concentración deseada
del anestésico se obtiene girando el botón
de control de concentración o DIAL. Los
ajustes de DIAL están calibrados en
volúmenes por ciento (v/v%), con lo cual se evita
la necesidad de efectuar cálculos complicados. El DIAL debe indicar las
concentraciones absolutas de preferencia en
divisiones fraccionales.
DE LOS VAPORIZADORES
|
Con el DIAL colocado en la posición de cerrado (off) el flujo de gas fresco pasa directamente a través de la cámara de derivación hacia la salida del vaporizador. Por el contrario, la apertura del DIAL como se menciona anteriormente, direccionaliza el flujo de gases frescos hacia la cámara de vaporización (20%) y hacia la cámara de derivación (80%). Se han diseñado y fabricado varios vaporizadores específicos para halotano, enflurano, isoflurano y sevoflurano que tienen el principio de operación de derivación variable (Fig. 1); además se les ha adicionado de correcciones compensatorias tales como: termocompensación, flujocompensación y compensación a los cambios de presión en el circuito de respiración (barocompensación).
|
|
|
De la misma forma que en los vaporizadores con DIAL, las concentraciones anestésicas en las cámaras de vaporización de los vaporizadores tipo kettle, son mucho mayores que las de aplicación clínica, motivo por lo que se hace necesaria la dilución de las mismas previo a su entrega en el circuito de anestesia. El flujo de gases frescos de los vaporizadores con DIAL, se reemplaza en los de alto rendimiento térmico por el flujo que pasa a través de los rotámetros directos o generales de la máquina de anestesia. El cálculo de las concentraciones anestésicas con los vaporizadores de alto rendimiento térmico, está basado en el uso de tablas o reglas de cálculo diseñadas específicamente para tal fin. En ella se indica el valor del flujo de oxígeno que debe pasar por la cámara de vaporización para obtener la concentración deseada, tomando en consideración el líquido anestésico a evaporar y su temperatura, así también el flujo total a introducir dentro del circuito de anestesia.
|
El desflurano es un nuevo agente anestésico volátil que combina un bajo coeficiente de solubilidad sangre/gas (0.42 a 37°C) y una volatilidad elevada, debido a su alta presión de vapor de 669 mm Hg a 20°C y un bajo punto de ebullición de 23.5°C. Su potencia en términos de CAM es de aproximadamente 6.0%. Con estas características los vaporizadores contemporáneos de derivación variable, tales como el Ohmeda Tec 4 y 5 y el Drager norteamericano de vapor 19.1, son inadecuados para la vaporización controlada de desflurano, por dos factores principales:
1. La presión de vapor del desflurano es cercana a una atmósfera. La presión de vapor del enflurano, isoflurano, halotano y desflurano a 20°C es de 175, 238, 241 y 669 mm Hg, respectivamente. A 20°C, el desflurano resulta ser tres o cuatro veces más volátil que los otros tres anestésicos. Cualquier volumen de flujo a través de un vaporizador tradicional de derivación variable contendrá muchos volúmenes de desflurano. Por ejemplo, a una atmósfera de presión y a 20 °C, 100 ml de flujo que pasan a través de la cámara del vaporizador, entregan 862 ml de desflurano contra 30, 46 y 47 ml de enflurano, isoflurano y halotano, respectivamente. Estos datos se muestran en el cuadro 5.
Esta expansión de volumen produce un flujo de salida incontrolable de la cámara del vaporizador. Por arriba del punto de ebullición del desflurano (23.5 °C) a una atmósfera de presión, el desflurano hervirá suministrando vapor sólo limitado por el calor proporcionado.
Teóricamente, el llenado erróneo de los vaporizadores contemporáneos con desflurano puede causar sobredosis e hipoxemia. Para prevenir este riesgo potencial, Ohmeda ha introducido un sistema único de llenado del vaporizador, en donde la botella de desflurano se adapta al vaporizador herméticamente para su llenado, de tal forma que se previene su uso con los vaporizadores de derivación variable clásicos tipo Tec.
2. Los vaporizadores contemporáneos de derivación variable carecen de una fuente de calor externa. Mientras que el desflurano tiene un calor de vaporización aproximadamente igual al del isoflurano y enflurano, su potencia anestésica, comparada con estos agentes es de 5 a 3.5 veces más baja (CAM de 6.0%). Así, la cantidad absoluta de desflurano vaporizado es considerablemente mayor que con los otros agentes (ver más adelante). Proporcionar desflurano en altas concentraciones pudiera causar enfriamiento excesivo del vaporizador. En ausencia de una fuente de calor externa, la compensación de la temperatura utilizando dispositivos mecánicos tradicionales pudiera ser casi imposible sobre un amplio intervalo clínico de temperaturas, debido a la pendiente de la curva de presión de vapor del desflurano. Para lograr una vaporización controlada del desflurano, Ohmeda ha desarrollado una moderna tecnología con la introducción del vaporizador Tec 6, el cual se calienta eléctricamente y se controla mediante un termostato a 39 °C, una temperatura muy por arriba del punto de ebullición del desflurano (23.5°C).
|
A diferentes velocidades de flujo de gas fresco, la presión intepretada por el transductor diferencial de presión varía. Sin embargo, a una selección específica del DIAL (marca), la capacidad de entrega del vaporizador es constante, porque la relación entre las resistencias R1 y R2 son constantes. En resumen, la cantidad de desflurano proporcionada por el colector a 39 °C, depende de la concentración de la muestra de control circundante y del flujo de gas fresco que entra al vaporizador. Así, el flujo de gas fresco se mezcla con el vapor de desflurano en la proporción correcta coherente con la muestra circundante en el DIAL.
|
El consumo de un líquido anestésico volátil está determinado por los siguientes factores: potencia del agente anestésico (CAM), solubilidad del anestésico en sangre y los tejidos y velocidad del flujo de gas fresco.
Los nuevos agentes anestésicos, desflurano y sevoflurano, son menos potentes que sus análogos clorinados, isoflurano y enflurano (ver cuadro 4). Esta diferencia en la CAM tiene una influencia directa sobre el consumo y el costo del anestésico, porque la baja potencia implica un mayor consumo del agente. Así, el desflurano, con una CAM de 6.0%, tendrá un consumo significativamente mayor que el isoflurano que tiene una CAM de 1.15%. Sin embargo, la potencia no es el único factor; también la solubilidad del agente en la sangre y tejidos representa otro factor adicional importante en el consumo y en el costo del anestésico. La solubilidad en la sangre del desflurano y sevoflurano es tres veces más baja que la del isoflurano y como consecuencia la captación y eliminación de estos nuevos agentes es comparativamente más rápida que con el isoflurano, dando por resultado tiempos de inducción y recuperación de la anestesia significativamente más cortos, con lo cual se obtiene un ahorro sustancial en el consumo del anestésico durante la inducción y recuperación.
La velocidad de flujo de gases frescos es otro factor a considerar en el consumo y costo de la anestesia. El cuadro 6, muestra el consumo del desflurano, isoflurano y sevoflurano en una hora, empleando diferentes velocidades de flujo. Se observa claramente un consumo más bajo de los tres anestésicos empleando velocidades de flujo entre 1 y 2 litros por minuto que con flujos medios de 4 L.
Una de las formas más simples para reducir el consumo y los costos en anestesia es el empleo de bajas velocidades de flujo. Diversos estudios han demostrado una reducción de hasta un 50% en el consumo de isoflurano y enflurano utilizando un flujo de 4 L/minuto contra un flujo regular de 6 a 8 L/minuto.
Empleando equipo moderno y analizadores de agentes anestésicos, se pueden reducir de manera fácil y segura los flujos totales de gas frasco a 1 L/minuto. A continuación damos un ejemplo de esta técnica: inicie la inducción de la anestesia con 5 L/minuto durante cinco minutos, posteriormente ajuste a 2.5 L/minuto durante cinco minutos adicionales. Baje después a 1L/minuto de gas frasco. Ajústese el porcentaje del agente en el vaporizador a dos o tres veces la concentración al final de la espiración deseada durante los primeros diez minutos y manténgase el porcentaje del agente en el vaporizador entre 1.5 y 2 veces la concentración final espiratoria durante el resto del caso. Utilice la concentración final espiratoria del anestésico para monitorear el porcentaje real del agente en los alvéolos. Manténgase esta concentración a 0.7-1.0 CAM si se emplea óxido nitroso y a 1.3 CAM si se usa sólo oxígeno, o una mezcla de oxígeno/aire. Al terminar la cirugía cierre el vaporizador y regrésese al índice de flujo entre 2.5 y 5 L/minuto, cuando ya esté listo para despertar al paciente.
Los ahorros con la técnica descrita pueden alcanzar hasta un 75% para óxido nitroso y oxígeno y un 50 a 75 por ciento para los agentes anestésicos halogenados.
CUIDADOS DEL VAPORIZADOR
Los vaporizadores modernos requieren de un mínimo de
cuidados para asegurar su
buen funcionamiento. El vaporizador debe ser limpiado y calibrado por lo menos
una vez al
año, para mantener la precisión de los ajustes.
La falta de mantenimiento puede causar la obstrucción interna de sus
partes (mechas), o
el desgaste de piezas importantes para su adecuada función. Preferentemente el
vaporizador debe estar colocado en forma fija a la máquina de anestesia y en
posición
horizontal, fuera del circuito de respiración. El
vaporizador no debe estar sobre la mesa de la máquina de anestesia, ya que se
puede lateralizar o caerse, con lo cual existe el
riesgo de administrar una concentración muy
elevada o incluso líquido anestésico al
paciente. Puede introducirse un agente anestésico
erróneo en el vaporizador específico para un
agente y originar la emisión de una
concentración desconocida y posiblemente peligrosa para
el paciente. La posibilidad de causar este error se minimiza mediante la
incorporación de
un sistema de dispositivo específico para
cada agente, que permite el llenado adecuado del vaporizador.
Puede producirse también
contaminación del vaporizador cuando dos o más
vaporizadores están colocados en serie y se
abren más de uno en forma accidental simultáneamente. En este caso,
se depositará
agente anestésico desde el primer vaporizador
al último, produciéndose una mezcla
desconocida y potencialmente peligrosa. Las
modernas máquinas de anestesia están equipadas
con un seguro de bloqueo que impide la apertura de más de un vaporizador; de
esta manera
se evita el risgo que implican los vaporizadores en serie.