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También se conocen como tiñas o tineas, son las micosis causadas por dermatofitos, un grupo de hongos queratinofílicos y que afectan cabeza, cuerpo o uñas y dan lugar a tiña de la cabeza, del cuerpo, de las ingles, de las manos o pies y de las uñas. Los agentes causales se clasifican en los géneros Trichophyton, Microsporum y Epidermophyton. Las dermatofitosis se encuentran entre las 10 dermatosis más frecuentes en la consulta dermatológica, la tiña de la cabeza es preferentemente rural y las onicomicosis y tiña de pies son de medios urbanizados.
Tiña de la cabeza.
Se observa en la infancia y cura sola al llegar a la pubertad, afecta la piel cabelluda, hay una variedad seca que
se manifiesta por seudoalopecia con pelos tiñosos (de 2 a 3 mm, deformados y engrosados), y
descamación; hay una variedad inflamatoria o querion de Celso que da lugar a un
plastrón inflamatorio con pústulas y abscesos foliculares, es doloroso a la palpación y se
acompaña de adenopatía satelite. Es causado casi siempre por M. canis o T. mentagrophytes,
la variedad seca puede ser
dada por T. tonsurans o M. canis, la primera da placas pequeñas y múltiples y la segunda
da grandes placas, bien limitadas y con pelos
cortados al mismo nivel.
| De las micosis superficiales, las más frecuentes son las dermatofitosis (tiñas), la pitiriasis versicolor y la candidiasis. |
Tiña de la ingle.
Es una micosis más frecuente en varones jóvenes y adultos. Afecta regiones inguinocrurales y
se puede extender hacia región abdominal o nalgas; es casi
siempre de evolución crónica, hay placas
eritematoescamosas con bordes activos, muchas veces pigmentadas y con liquenificación.
Es ocasionada por T. rubrum, E. floccosum o T. mentagrophytes.
Tiña de las manos.
Afecta una o ambas y presenta una variedad inflamatoria con vesículas y una variedad seca con anhidrosis y
descamación.
Tiña de los pies.
Se observa en cualquier
sexo, predomina en jóvenes y adultos y sobre
todo en varones. las variedades clínicas dependen de las lesiones predominantes. intertriginosa con grietas
y fisuras,
hiperqueratósica e inflamatoria con vesículas o ampollas; siempre es muy pruriginosa.
Tiña de uñas u onicomicosis dermatofítica.
Afecta adultos, se puede observar en niños;
predomina en uñas de pies sobre todo primer
ortejo y se manifiesta por hiperqueratosis subungueal distal y lateral, en
inmunocomprometidos hay una forma blanca superficial y otra proximal subungueal.Las
tres últimas dermatofitosis se deben fundamentalmente a T. rubrum.
DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico se confirma mediante un examen directo con hidroxido
de potasio; se observan pelos parasitados o la presencia de filamentos o esporas. El cultivo
en agar de Sabouraud o en este adicionado de antibióticos permite el aislamiento de la especie causal.
TRATAMIENTO:
Para el tratamiento se dispone de una amplia gama de antimicóticos
tópicos o sistémicos; para tiña de la cabeza es
de elección griseofulvina 10 a 20 mg/kg/día
durante dos a tres meses; son alternativas terbinafina, itraconazol y fluconazol. Para
las otras localizaciones se pueden usar los antimicóticos clásicos como toques yodados
al 1 % y tolnaftato, o los nuevos derivados azólicos; también se utilizan, terbinafina,
amorolfina y ciclopiroxolamina. En las uñas
el tratamiento es prolongado y puede requerir terapia combinada.
Pitiriasis versicolor
Es una micosis cosmopolita que predomina en zonas tropicales y es más frecuente en adultos. Es ocasionada por Malassezia furfur un hongo lipófilo que vive en la capa córnea y folículos del pelo en forma saprofítica y bajo condiciones apropiadas de humedad y calor desarrolla su sintomatología.
Afecta preferentemente el tronco en pecho y espalda, se caracteriza por placas escamosas lenticulares que pueden confluir y dar lugar a lesiones de gran tamaño, son hipocrómicas, hipercrómicas o ligeramente rosadas; por lo general son asintomáticas.
El diagnóstico se confirma con un examen directo con hidroxido de potasio o este adicionado de tinta Parker azul, se observan esporas en racimos y filamentos cortois y gruesos, el cultivo no es necesario.
| La piedra angular del tratamiento de las micosis superficiales reside en la eliminación de los factores que favorecen el desarrollo y la multiplicación de los agentes etiológicos, mediante medios de acción local y sistémica. |
También conocida como candidiasis comprende las manifestaciones ocasionadas por levaduras del género Candida en especial C. albicans para las alteraciones dermatológicas. Estas micosis no son de reciente descripción, pero son mucho más prevalentes debido al advenimiento de diferentes medicamentos terapeúticos como antibióticos y glucocorticoides, así como por factores de inmunodepresión, en especial el SIDA.
Candida vive como saprófito en el medio ambiente y en las mucosas, y es por oportunismo y en condiciones favorables que se convierte en patógeno. La infestación puede ser exógena o endogena; la primera ocurre en recien nacidos que se infectan de una madre con vaginitis, por transmisión sexual o por catéteres, y la segunda es por contiguidad o por vía hematógena. Entre los principales factores que favorecen estos cuadros clínicos tenemos: antibióticos de amplio espectro, glucocorticoides, anticonceptivos, enfermedades que afectan el estado general como diabetes, desnutrición y síndrome de inmunodeficiencia, o incluso solo factores locales como humedad y maceración, y uso de prótesis dentales mal adaptadas.
Las manifestaciones clínicas son muy variadas: en la boca se presenta el algodoncillo o candidosis seudomembranosa aguda; la forma eritematosa o atrófica, aguda o crónica; la queilitis angular o boqueras; la forma hiperplásica crónica o leucoplaquia; la glositis romboidal media; en pacientes con positividad para VIH se presentan cualquiera de estas formas y en estados avanzados generalmente hay esofagítis. En piel pueden afectarse los pequeños pliegues interdigitales de manos o pies (intertrigo blastomicético), o afectarse grandes pliegues como axilas, ingles y regiones submamarias. La onicomicosis por Candida inicia por perionixis que da en forma secundaria surcos transversales y onicolisis. Formas graves son la candidosis mucocutánea crónica y las septicemias; pero se puede afectar practicamente cualquier órgano ante inmunodepresión.
El diagnóstico se confirma con un examen directo con KOH, Lugol, o usando colorantes como el negro de Clorazol; se observan levaduras y filamentos. El cultivo en medio de Sabouraud o este adicionado de antibióticos permite obtener abundantes colonias de levaduras lo que confirma la patogenicidad.
Eliminar los factores favorecedores es la piedra angular del tratamiento. En la mucosa oral son útiles
los enjuages con bicarbonato y en la piel los baños o compresas con sustancias acidificantes como el &
aacute;cido ácetico
o vinagre en concentraciones muy bajas. De acuerdo a la localización se puede emplear
nistatina en solución, ungüento, polvos, comprimidos y tabletas por vía vaginal; debe
recordarse que este medicamento no se
absorve por vía oral. Tienen acción por vía
tópica los derivados azólicos, terbinafina,
amorolfina y ciclopiroxoloamina y por vía sistémica el ketoconazol, itraconazol y
fluconazol. La anfotercina B y 5-fluorocitosina se reveservan para formas profundas o graves, en la actualidad
deben preferirse los derivados triazólicos por su efectividad y
poco riesgo.
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