| páginas de la 3 a la 6 |
En este libro se pretenden resumir los conocimientos actuales en relación al
cáncer, que pueden ser de utilidad para el médico no oncólogo. Por ello,
no se incluyen temas concretos sobre un tumor particular y sólo se mencionan los
aspectos que pueden ser importantes para sospechar o establecer un diagnóstico de
cáncer, el apoyo que el médico familiar debe procurar para el paciente y para su
familia, el auxilio que puede proveer para el control de determinados síntomas, sean
estos producidos por la enfermedad o por el tratamiento. Por último, pero no menos
importante, la ayuda que se debe brindar al paciente cuando entra en fase terminal.
Para el periodo 1970-81, el cáncer pasó a ocupar el quinto lugar como causa de
muerte en México (cuadro No. 1),
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ||||||||||||||||||
| En la actualidad, el cáncer ocupa en México, el segundo lugar como causa de mortalidad. |
En relación con las localizaciones más frecuentes de los cánceres que produjeron el mayor número de decesos en 1983, véase el cuadro número 2.
En este cuadro se siguió la clasificación de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud.
La relación por órganos afectados consigna pulmón, estómago y cérvix uterino como las localizaciones de mayor frecuencia (cuadro 3).
| |||||||||||||||||||||
| De las enfermedades oncológicas, el cáncer de pulmón continúa siendo en la actualidad la causa de muerte más frecuente. |
Otro dato de interés es en relación al cáncer gástrico que ocupa el segundo lugar como causa de muerte. Estudios epidemiológicos llevados a cabo en México en el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán (J.J. Villalobos y col, 1979) demuestran que éste es más frecuente entre la población más desprotegida.
Si se contrasta este dato con el de la población de los E.U.A. en donde de 1930 a la fecha se observa una reducción constante en la frecuencia de este tipo de cáncer, resulta sugestivo que existan factores dietéticos que determinan la mayor ocurrencia del cáncer gástrico en la población mexicana más pobre. También en estas personas hipoalimentadas los mecanismos de defensa están disminuidos, por lo que es probable que la infección por Helicobacter pylori se haga presente y esto constituye un factor de riesgo para el desarrollo del cáncer gástrico. Por estos dos factores dietético e infeccioso destaca la importancia de pugnar por una mayor producción de alimento y por la ampliación de los trabajos remunerados con justicia, para que el mexicano tenga acceso a una dieta más adecuada.
La buena noticia la constituye el hecho de que el cáncer de cérvix, que antes ocupaba el primer lugar como causa de muerte, ahora ocupa el tercero. Es evidente que este hecho se debe a que a través de la campaña de detección oportuna del cáncer, que organizó Horacio Zalce hace 25 años, actualmente se diagnostica esta enfermedad en etapas más tempranas. De acuerdo con Rendón y Díaz Perches en 1983, 58.3% de los diagnósticos por etapa clínica correspondieron a estadios II a IV y 18.8% a estadios 0. Esto contrasta con lo publicado por Montaño en 1970, en donde los estadios II a IV comprendían el mayor porcentaje y el estadio 0 la minoría. Es de recordarse que mientras más temprana es la etapa clínica al momento del tratamiento, este es más eficaz. Por último, se presenta en el cuadro 4 la mortalidad por cáncer de acuerdo al sexo utilizando la misma fuente de información.
En relación a este cuadro, hay dos datos importantes: el primero, que en la mujer el cáncer del cuello uterino es el que más decesos produce y que el cáncer de pulmón ocupa el cuarto lugar como la causa de muerte en la mujer y primero en los varones, lo que probablemente está en relación con el hábito tabáquico.
| |||||||||||||||||||||||||||||||||
Se debe recordar lo que James Ewing mencionó en 1913: " la mortalidad por cáncer disminuirá cuando conozcamos mejor los agentes cancerígenos y éstos sean eliminados, cuando se logren diagnósticos más oportunos, cuando se conozca con mayor exactitud la extensión de la enfermedad y cuando se apliquen los tratamientos más adecuados". Todo esto sigue siendo cierto en la actualidad.
Hasta este momento, se han mencionado únicamente las cifras correspondientes a
mortalidad y esto se debe a que en nuestro medio no se conocen los datos en relación a
la frecuencia con la que se presentan las enfermedades. Sin embargo, en relación al
cáncer, Eduardo Barroso logró instalar un Registro Nacional del Cáncer
que, aunque no tuvo cobertura nacional, sí constituyó un buen muestreo de las
instituciones más representativas en el Distrito Federal incluyendo los hospitales de la
Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, Ejército y la Armada, así como algunos
hospitales privados. Las principales localizaciones para el periodo 1983-84, por sexo, se
presentan en la fig. 1.
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Mejorando la alimentación y atacando la infección por Helicobater pylori, es posible reducir la frecuencia y con ello, la mortalidad por cáncer gástrico. |
| Considerando únicamente al sexo femenino, el cáncer del cervix es el que más decesos produce. |
El tratamiento del cáncer debe visualizarse como la utilización de todos los recursos disponibles para reducir el impacto en la población.
Dentro de estos recursos, cada quien tiene su lugar pues se requiere del médico no oncólogo que participe no solamente en el mejor estudio y diagnóstico oportuno de la enfermedad, sino en la sociedad misma, luchando por reducir la exposición a factores cancerígenos (los más comunes se presentan en el cuadro número 5), proporcionar medidas de apoyo al paciente que permita una mejor tolerancia al tratamiento, aliviar los síntomas que pueden producir tanto la enfermedad como el tratamiento y la buena atención del paciente en fase terminal. Es necesario señalar que los alcances de cada uno de los procedimientos terapéuticos en uso son mejor conocidos por los médicos oncólogos, quienes además están enterados de la investigación que se está realizando y están en condiciones de recomendar el mejor tratamiento disponible.
| La disminución de la mortalidad por cáncer será consecuencia de eliminar los factores etiológicos conocidos, diagnosticar oportunamente, conocer con precisión la extensión de la enfermedad y aplicar el tratamiento adecuado. |