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Agente causal
Es la forma larvaria del céstodo Echinococus granulosus, que también
se conoce como quiste hidatídico.
| En México, la hidatidosis humana es rara, ya que se han reportado menos de 10 casos autóctonos. Sin embargo, por ser frecuente en perros, no hay que perder de vista a esta parasitosis, sobre todo en personas que sufran de procesos tumorales de hígado. |
En México no está bien definida su distribución. Sin embargo, existen informes de infección en perros de 10% a 15% en la ciudad de México y el estado de Michoacán. Escasamente llegan a 10 los casos notificados de hidatidosis humana en México; pero cabe aclarar que han sido casos autóctonos y no importados.
Fases de desarrollo
El parásito adulto se encuentra infectando a cánidos, principalmente perros y
lobos los que funcionan como húespedes definitivos, y en los cuales se desarrolla el
parásito adulto. Pero la forma larvaria o quiste hidatídico se desarrolla en el
humano y en animales que funcionan como huéspedes intermediarios tales como los ganados
vacuno, ovino, caprino, suino, etc.
Mecanismo de infección
Tanto el hombre como los animales que sirven como huéspedes intermediarios, ya
mencionados, se infectan al ingerir los huevos del parásito adulto, que son eliminados
junto con la materia fecal de los cánidos que los albergan, y en los que se
desarrollará la fase larvaria o quiste hidatídico, formado por varias membranas,
unas de estructura fibrosa, y otra la más importante, que es la germinativa interna, da
origen a la formación de vesículas que se proyectan hacia la cavidad del quiste
con medidas de 250-300 micras de diámetro, en cuyo interior se originan los
escólices a los cuales se les denomina como "arenillas hidatídicas".
El quiste hidatídico que se forma en el hombre, rompe con el ciclo biológico del parásito, ya que necesitarían ser ingeridos estos quistes junto con la carne humana, ya sea por perros o lobos, para que en estos animales se desarrolle el parásito adulto.
Localización en el huésped
Principalmente el hígado, en 65% de los casos. En segundo lugar se encuentra la
localización pulmonar en el 10%, y después, otros órganos o tejidos de la
economía con frecuencias mucho menores.
Manifestaciones clínicas
Dependiendo de la localización del parásito en el hombre, será el
cuadro clínico que se presente. También influyen en éste, tanto el
tamaño los quistes como el número de éstos que estén presentes.
| El desarrollo de la larva del céstodo de perros, Echinococcus granulosus, en el hombre produce el denominado quiste hidatídico, ya conocido por el hombre desde la época de Hipócrates, el cual ideó una técnica para extirparlo quirúrgicamente: la "marsupialización". |
Materiales para estudio
Biopsias, el quiste mismo, líquido hidatídico, suero.
Exámenes de laboratorio
Parasitoscópicos. Tendientes a establecer el hallazgo de los escólices
del quiste hidatídico, lo cual de ser positivo nos daría el diagnóstico
parasitoscópico de certeza. Se realizan mediante estudio al microscopio de las biopsias
obtenidas de los pacientes o al estudiar al quiste hidatídico mismo.
Inmunológicos. La reacción de Montenegro es una intradermoreacción muy específica para el diagnóstico. También se utilizan en suero sanguíneo reacciones como la hemoaglutinación indirecta, ELISA, Inmunoblott, etc.
Tratamiento
Básicamente es la extirpación completa y total sin romper el quiste, para
evitar la salida del líquido hidatídico y así no provocar en el paciente
choque anafiláctico o siembra de escólices en los tejidos adyacentes al quiste,
lo que originaría el desarrollo de nuevos quistes.
Actualmente, se están ensayando imidazoles, al parecer con buenos resultados.