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Agente causal
Trichinella spiralis
Distribución geogRáfica
La triquinosis es una parasitosis de distribución cosmopolita y está
| La triquinosis en la República Mexicana es más frecuente de lo que se piensa, ya que se ha identificado en 14% de los diafragmas de cadáveres estudiados en el Hospital General de la Ciudad de México. |
Esta parasitosis es más frecuente en países o regiones dende se consume carne cruda o insuficientemente cocida de cerdo o de algún otro animal parasitado, como ocurre en Europa y Estados Unidos de América; es poco frecuente en áfrica y Latinoamérica, y casi no existe en algunos países del Medio Oriente, de Asia e Islas del Pacífico, lo cual está muy relacionado con prácticas religiosas que prohiben la ingestión de carne de cerdo.
| La triquinosis enfermedad, es decir la producida en el hombre por infecciones masivas de larvas de el parásito T. Spiralis, se presenta en México como pequeñas epidemias familiares o de núcleos de personas que ingirieron carne del mismo cerdo infectado. |
Fases de desarrollo
T. spiralis es un nemátodo pequeño y filiforme. El macho mide de 1.2 a
1.6 micrómetros de longitud y se encuentra en el tubo digestivo alto; después de
fecundar a la hembra permanece de 3 a 5 días y es eliminado con la materias fecales. La
hembra, como en todos los parásitos de este grupo, es más grande que el macho,
mide de 2.2 a 3.5 micrómetros de longitud, también se encuentra en el tubo
digestivo alto y deposita larvas por 4 a 6 semanas, tiempo después del cual es
arrastrada con el bolo alimentario y eliminada junto con la materia fecal. Las larvas
depositadas (1,500 en total por cada hembra), atraviesan la mucosa intestinal, alcanzan vasos
sanguíneos o linfáticos, llegan a cavidades derechas del corazón y
pulmones, pasan a circulación arterial y se dirigen a cualquier órgano o tejido,
pero fundamentalmente a músculos con gran actividad, como son el diafragma,
intercostales, bíceps, cuadríceps, lengua y maseteros, donde se les encuentra a
partir del séptimo día de la infección provocando reacción
inflamatoria y proliferación de sarcolema e iniciándose el enquistamiento a las
seis u ocho semanas. El quiste es elipsoidal, mide aproximadamente 400 micrómetros y la
larva que queda atrapada en su interior mide 900 micrómetros de longitud, por lo que
permanece enrollada y viable durante 24 meses, tiempo después del cual se calcifica.
Localización en el huésped
Las larvas, al circular por vía sanguínea, pueden llegar a capilares de luz
más estrecha en los diferentes órganos y tejidos de los huéspedes,
incluyendo al hombre. Por movimiento activo, rompen dichos capilares y migran hasta que son
atrapadas por la reacción inflamatoria producida en torno a ellas, teniendo preferencia
por los músculos pobres en glucógeno pero con gran actividad, como los
mencionados anteriormente. Sin embargo, pueden invadir el encéfalo, miocardio, pleura,
pulmones, globos oculares e incluso líquido cefalorraquídeo.
Cuando las larvas invaden los tejidos, se establecen en forma paralela al eje mayor de las fibras musculares, enrollándose sobre sí mismas cuando ya han sufrido las diferentes mudas y se han transformado en larvas del cuarto estadio, que son las formas infectantes.
Mecanismo de infección y patogenia
Se considera a la triquinosis como una zoonosis que se mantiene en carnívoros
silvestres o selváticos. Sin embargo, el cerdo adquiere esta parasitosis por el tipo de
alimentación que recibe (desperdicios) o al ingerir ratas infectadas cuando no es criado
adecuadamente, de tal manera que el hombre al comer carne cruda o insuficientemente cocida
procedente de estos animales también adquiere la infección.
En nuestro medio es frecuente la presencia de esta parasitosis en forma de epidemia familiar o de grupos que asistieron a reuniones o festejos en que se ingirió carne de cerdo. El chorizo, sobre todo de elaboración casera, puede presentar larvas infectantes, originando infecciones cuya gravedad varía de acuerdo con la cantidad de carne ingerida. En cambio, cuando la elaboración de estos productos es a nivel industrial, si existe un cerdo infectado, su carne se diluye con la de otros, no infectados, y pueden presentarse infecciones leves o asintomáticas.
Las alteraciones producidas por T. spiralis son de tipo mecánico, traumático y alérgico; la primera está representada por la presencia de larvas en los vasos sanguíneos que obstruye en su fase de migración, así como por la forma de quiste que crece, comprime y destruye células. La acción traumática se origina cuando las larvas perforan la mucosa intestinal para alcanzar vasos sanguíneos o linfáticos, con la posterior ruptura de los mismos y destrucción de células debido a los movimientos al quedar libres en los espacios intercelulares. Finalmente, la acción alérgica se origina por la liberación de sustancias metabólicas de las larvas.
La presencia de la larva en los tejidos desencadena la formación de una vaina adventicia constituida por afluencia de macrófagos y eosinófilos, con una capa interna de músculo en degeneración, células epitelioides y fibroblastos. El crecimiento de la larva origina ruptura de fibras, hipertrofia e hiperplasia de sarcolema y la formación de una capa externa hialina, fibrosa e infiltrada con capilares sanguíneos.
Manifestaciones clínicas
La triquinosis puede manifestarse clínicamente en tres fases o periodos de la
infección cuya severidad dependerá del número de parásitos
ingeridos.
| En la triquinosis hay tres periodos clínicos principales cuya severidad depende del número de parásitos que están infectado a una persona determinada y que son: intestinal, migración larval y de estado. |
Fase de migración o invasión a músculos. Debida a la ruptura de vasos, a la reacción inflamatoria que se presenta en torno a los parásitos. Se caracteriza por la presencia de edema (que es más notable en cara y párpados), fiebre, fotofobia, conjuntivitis, dolor muscular (que se exacerba con el ejercicio impidiendo en ocasiones la deambulación o movilidad de la región afectada) e infarto ganglionar doloroso. En ocasiones, pueden presentarse miocarditis y alteraciones de tipo meníngeo y cerebral, cefalea, insomnio, irritabilidad, convulsiones, vértigo, disminución de los reflejos osteotendinosos, decaimiento generalizado y pérdida de peso.
Fase de estado. Se presenta cuando las larvas ya se han establecido y formado el quiste en los músculos. El síntoma dominante es el dolor; que se exacerba con el ejercicio, sobre todo cuando los parásitos mueren debido a la reacción inflamatoria causada por la liberación de los componentes somáticos del mismo.
Diagnóstico
Para el diagnóstico clínico de la triquinosis es muy importante el
antecedente de ingestión de carne de cerdo o de otros carnívoros relacionada con
la sintomatología digestiva, o las alteraciones dolorosas que se exacerban con el
movimiento de las regiones o músculos afectados.
Los métodos de laboratorio para el diagnóstico de la triquinosis pueden ser directos e indirectos. Entre los primeros tenemos a los parasitoscópicos, que confirman la parasitosis. Se emplea la biopsia, que deberá ser tomada de los músculos en que el paciente presenta mayor dolor; se recomienda que el fragmento sea de aproximadamente 10 g para poder dividirlo en cuatro porciones, con las que se realiza:
La búsqueda de adultos en coproparasitoscópicos generalmente es poco práctica.
Los estudios inmunológicos que se pueden utilizar son:
Entre los datos generales de laboratorio es importante la presencia de eosinofilia, que habitualmente es por arriba del 10%.
Tratamiento
Aunque es difícil el diagnóstico de la triquinosis en su fase intestinal,
cuando éste llega a realizarse, se recomienda la piperazina en dosis de
50 mg/kg/día/ por 5 días y el mebendazol en dosis de 400 mg/diarios/por 5
días.
Para las formas larvarias se recomienda el albendazol en dosis de 400 mg/dos veces al día / durante 6 días.
Es importante el uso de corticosteroides para disminuir el proceso inflamatorio, así como la administración de analgésicos para mitigar el dolor. El empleo de sedantes y reposo es conveniente, sobre todo durante el tratamiento médico.
Profilaxis y control
Debido a que la triquinosis se adquiere principalmente por la ingestión de carne de
cerdo infectado con las formas larvarias de T. spiralis, es conveniente que la
población observe ciertas medidas, tanto familiares como comunitarias, como son la
cocción de la carne a temperaturas no menores de 77°C durante media hora,
así como freír adecuadamente el chorizo. Hemos observado que la
congelación en refrigerador doméstico tanto de carne parasitada como de larvas
aisladas no les produce daño y permanecen viables durante varios meses.
Es necesario que los criadores de cerdos, tanto en pequeña como en gran escala, eviten que éstos deambulen en las poblaciones ya que en esta forma tienen acceso a todo tipo de basura y ratas, así como evitar alimentar a estos animales con desechos de comida no procesada.
También es importante el control sanitario en los rastros, mediante estudio
parasitoscópico o serológico de los cerdos destinados al consumo humano,
así como evitar la matanza clandestina que representa un serio peligro para la
adquisición de esta parasitosis y es práctica común en países
subdesarrollados.