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Tórax: Pulmón, Pleura,
Mediastino, Corazón y
Grandes Vasos




La radiografía del tórax es uno de los estudios que se practica con más frecuencia en los departamentos de radiología debido a que es posible ver muchas estructuras como son: pulmones, vasos venosos y arteriales, bronquios, tráquea, corazón, mediastino y el tórax óseo.



La neumonía es de los procesos inflamatorios más frecuentes, demostrable como condensación pulmonar que traduce líquido intraalveolar; aunque la información clínica es esencial, la radiografía ofrece detalles de utilidad tanto desde el punto de vista diagnóstico como pronóstico.


El estudio radiográfico es de mucha importancia para el estudio integral del enfermo con tuberculosis, enfermedad que sigue teniendo trascendencia epidemiológica y que ha aumentado su frecuencia al presentarse como complicación del SIDA.
Pulmón y Pleura

Los pulmones debido a su gran vascularidad y a su relación con el medio ambiente son susceptibles de sufrir cambios de diversa naturaleza. Dentro de los procesos inflamatorios más frecuentes está la neumonía, la que puede demostrarse como consolidación pulmonar, lo que representa líquido intraalveolar comunicado a través de los poros de Conn. La neumonía en general se diagnostica clínicamente; sin embargo, la radiografía permite demostrar con exactitud su localización, extensión y la presencia de complicaciones como pueden ser focos múltiples o derrame pleural. La neumonía ha demostrado ser fatal cuando no se diagnostica o cuando el tratamiento es inadecuado; las radiografías de control son necesarias para evaluar la remisión y la resolución del cuadro. La neumonía casi siempre afecta un segmento y menos frecuentemente todo un lóbulo. Las imágenes radiolúcidas lineares que se ven sobre la zona de consolidación representan los bronquios distales; a este signo se le ha denominado del broncograma aéreo.

La neumonía de focos múltiples o con una zona de absceso o cavitación se debe casi siempre a gérmenes Gram negativos; el tratamiento es diferente y las posibilidades de complicación son mayores por lo que la vigilancia clínica y radiológica es esencial. El SIDA con frecuencia compromete el pulmón con infecciones casi siempre por gérmenes oportunistas como el Pneumocystis carinii y por diferentes tipos de hongos como puede ser la aspergilosis; menos frecuente es la complicación de Sarcoma de Kaposi también presente en pacientes con esta enfermedad que en la radiografía se demostraría con las características de cualquier otro tumor. Consideraciones especiales deben hacerse con la tuberculosis pulmonar que aún es frecuente; ha aumentado su incidencia en los últimos años como una complicación del SIDA. La radiografía del tórax es de mucha importancia para el estudio integral del paciente con esta enfermedad, y muestra como signos más frecuentes la infiltración del pulmón como zonas de consolidación pulmonar heterogénea que con frecuencia se localiza en los lóbulos superiores y pueden haber cavidades de diferente tamaño que a veces requieren demostrarse con tomografía lineal. Puede existir derrame pleural y crecimiento ganglionar en las regiones hiliares; cuando existen, los hilios se ven aumentados de tamaño y en casos de evolución larga hay calcificaciones de los ganglios y en los pulmones como manifestación de cicatrización. También en los casos de evolución larga hay trazos de fibrosis de tipo cicatricial que pueden retraer diferentes estructuras inclusive el mediastino; una fase muy avanzada puede inclusive producir fibrotórax.

En los niños, la tuberculosis puede pasar desapercibida aun en radiografías. El cuadro de primoinfección cuando ocurren alteraciones en las radiografías se manifiesta como un pequeño foco neumónico y tal vez adenopatía. Calcificaciones pequeñas en la regiones hiliares, pueden ser la única secuela de una primoinfección y es muy común verlas en el paciente adulto.

En casos de tuberculosis pulmonar es recomendable el estudio general del esqueleto y de otros órganos por medio de la radiografías, gamagrafía o inclusive tomografía computada, estudios que permiten demostrar cambios por tuberculosis extrapulmonar.

Otra enfermedad del pulmón que ha demostrado ser grave es el enfisema; las radiografías muestran hiperdistensión, descenso de los diafragmas y separación amplia de los espacios intercostales, y existen casi siempre antecedentes de tabaquismo. Complicaciones de esta enfermedad son las bulas que también pueden tener otro origen, pueden en ocasiones sufrir ruptura y por ello haber colapso pulmonar; deben diferenciarse estas bulas de cavidades por absceso o por tuberculosis.

La enfermedad enfisematosa se asocia con frecuencia con cardiopatía hipertensiva pulmonar.

Los tumores del pulmón pueden ser benignos o malignos. El tumor benigno es poco frecuente y cuando existe casi siempre son adenomas bronquiales que pueden obstruir el bronquio y producir atelectasia. El tumor más frecuente del pulmón es la metástasis de diferentes órganos como: mama, próstata, tiroides, riñón y hueso entre los más comunes; casi siempre se ven como: imágenes nodulares de diferente tamaño y de contornos relativamente nítidos. Puede o no haber además crecimiento ganglionar y derrame pleural.

El carcinoma del pulmón es una de las complicaciones graves del tabaquismo. La variedad más frecuente es el adenocarcinoma que se ve en las radiografías como una zona densa, variable de tamaño, de contornos irregulares con crecimiento ganglionar asociado y muchas veces presencia de derrame pleural. Algunas variedades como el tumor apical llamado de Pancoast es poco frecuente; el cuadro clínico de estos enfermos se asocia con ingurgitación de los vasos del cuello debida al proceso infiltrativo.

Todo paciente con tumor pulmonar debe ser estudiado con tomografía computada para su estadificación.


El carcinoma pulmonar, cuya variedad más frecuente es el adenocarcinoma, es detectable radiográficamente tanto para fines de diagnóstico como epidemiológicos.
La broncografía ha quedado en desuso debido a que es más recomendable el estudio de los bronquios por endoscopía.

La pleura es una cavidad virtual que solamente se ve en casos de enfermedad cuando hay líquido que puede ser de tipo seroso, hemático o quiloso. El líquido se acumula en las zonas de más declive como son los senos costodiafragmáticos, aunque puede haber verdaderas inundaciones del pulmón lo que opacifica todo el hemitórax. El derrame pleural puede tener origen inflamatorio o tumoral que cuando es escaso es difícil de demostrar y para ello se requieren radiografías en decúbito lateral con el rayo horizontal.

Muchos otros padecimientos tienen origen pleuropulmonar pero son menos frecuentes, en ocasiones se manifestan como atelectasia y es necesario investigar la causa de esta alteración por medio de los diferentes procedimientos de radiología e imagen.


MEDIASTINO

El mediastino es un compartimiento dividido en tres espacios: anterior, medio y posterior y cada uno de ellos se asocia a diferentes tipos de alteración. Los tumores más frecuentes del compartimiento anterior son el timoma y el tumor de tiroides. En el mediastino central debe considerarse lo más frecuente el crecimiento ganglionar, los linfomas o los teratomas; en la parte superior también puede haber extensión de tumores de tiroides. En el mediastino posterior los tumores más frecuentes tienen origen neurogénico. La evaluación de todos estos espacios siempre debe estar hecha con radiografías AP y lateral y posteriormente el análisis del tumor por medio de tomografía computada y/o resonancia magnética. Es necesario conocer hasta donde sea posible si el tumor es benigno o maligno, su extensión y la afectación de órganos vecinos; en caso de tumores malignos siempre deberán ser estadificados de acuerdo con la clasificación de todos los tumores T N M (Tumor Nodo (ganglio) Metástasis).


CORAZÓN Y GRANDES VASOS

El corazón está situado en el mediastino, se demuestra con nitidez en las radiografías del tórax y puede sufrir numerosas enfermedades. Deben evaluarse en su inicio por medio de radiografías simples. Las enfermedades congénitas más comunes son la comunicación septal y la persistencia de conducto arterioso. En las dos hay crecimiento del corazón y alteración del flujo vascular casi siempre con tendencia a redistribución arterial. La ecocardiografía y la angiografía son de mucha utilidad para el diagnóstico definitivo.

De las cardiopatías adquiridas más comunes, está la valvulopatía mitral de la fiebre reumática y que da como complicación insuficiencia cardíaca que en caso de no ser tratada puede ser fatal. Estos enfermos casi siempre muestran en la radiografía AP: cardiomegalia a expensas principalmente de la aurícula izquierda, del ventrículo izquierdo y con hipertensión pulmonar; se pueden ver cuatro arcos en el perfil izquierdo del corazón, además aumenta el tamaño de las arterias pulmonares centrales y también hay redistribución de los vasos hacia las regiones superiores de los pulmones.

Cuando hay insuficiencia cardíaca, el corazón puede crecer en forma importante, las arterias pulmonares están muy ingurgitadas y hay diferentes grados de derrame pleural.

Estos cambios de insuficiencia cardíaca pueden verse también en enfermos de hipertensión arterial crónica u otro tipo de cardiopatías como son la arteriosclerosis o miocardiopatías.

Es importante estudiar la aorta con cuidado puesto que su crecimiento o su calcificación pueden indicarnos cambios hipertensivos o de arteriosclerosis. En estos casos es frecuente que haya también crecimiento ventricular izquierdo.


El estudio radiográfico siemple ofrece gran ayuda en el caso de cardiopatías reumáticas y de otra naturaleza, dando información sobre el estado anatómico y las consecuencias funcionales de la enfermedad.
Alteraciones poco frecuentes de la aorta son los aneurismas torácicos y abdominales. El estudio de ultrasonido es muy útil en estos casos. La coronariopatía obstructiva solamente puede ser demostrable por estudio angiográfico que permite además del diagnóstico el manejo intervencionista como puede ser la angioplastía o la introducción de prótesis arterial. Se ha logrado en muchas ocasiones evitar el tratamiento quirúrgico de derivación arterial.

La resonancia magnética se está utilizando con mucha frecuencia en padecimientos del corazón casi siempre de origen congénito de mucha complejidad como es la tetralogía de Fallot.

Es necesario mencionar otro procedimiento muy útil de diagnóstico por imagen que se utiliza en enfermedades cardíacas: la gamagrafía del corazón. Se realiza con talio radioactivo, radionúclido que tiene la característica de perfundir el miocardio de manera que con pruebas de esfuerzo es un recurso invaluable para el estudio de las arterias coronarias y conocer si hay o no estenosis por arterioesclerosis.


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