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PAC-P1 Parte A, Libro 5 |
Cuadro 1 Frecuencia de anticuerpos monoclonales en pacientes con fiebre reumática.
Cuadro 2 Portadores de estreptococos hemolíticos en faringe, en áreas tropicales y subtropicales.
Cuadro 3 Criterios de Jones modificados.
Cuadro 4 Diversas manifestaciones clínicas en 132 casos de fiebre reumática aguda.
Cuadro 5 Relación de manifestación mayor y sexo en 132 pacientes con fiebre reumática.
Cuadro 6 Anomalías vasculares identificadas por ecocardiografía en niños con fiebre reumática.
Figura 1 Patogenia de la fiebre reumática.
Figura 2 Cápsula, pared y membrana celular del estreptococo.
Figura 3 Los elementos básicos del estreptococo y algunos elementos del citoplasma.
Figura 4 Número de pacientes atendidos en el Departamento de Medicina Interna, INP, durante 25 años.
Figura 5 Combinaciones clínicas más comunes con respecto a la edad en 159 pacientes con fiebre reumática.
Figura 6 Relación entre la manifestación clínica y el sexo en 159 pacientes con fiebre reumática.
Figura 7 Manifestación clínica pura y edad en 159 niños con fiebre reumática.
Figura 8 Manifestación clínica pura y sexo en 159 niños con fiebre reumática.
Figura 9 Imagen típica de daño cardiaco en un paciente con fiebre reumática.
Figura 10 Manifestación cardiaca en 114 pacientes con fiebre reumática.
Figura 11 Lesión valvular en 135 pacientes con endocarditis por fiebre reumática. IM: insuficiencia mitral; IA: insuficiencia aórtica; DLM: doble lesión mitral; EMP: estenosis mitral pura.
Figura 12 Nótese la condición incapacitante de una paciente con corea de Sydenham.
La medicina es una ciencia en constante desarrollo. Conforme surjan nuevos conocimientos, se requerirán cambios de la terapéutica. El (los) autor(es) y los editores se han esforzado para que los cuadros de dosificación medicamentosa sean precisos y acordes con lo establecido en la fecha de publicación. Sin embargo, ante los posibles errores humanos y cambios en la medicina, ni los editores ni cualquier otra persona que haya participado en la obra garantizan que la información contenida en ella sea precisa o completa; tampoco son responsables de errores u omisiones, ni de los resultados que con dicha información se obtengan. Convendría recurrir a otras fuentes de información, por ejemplo, y de manera particular, habrá que consultar la hoja de información que se adjunta con cada medicamento, para tener certeza de que la información de esta obra es precisa y no se han introducido cambios en la dosis recomendada o en las contraindicaciones para su administración. Esto es de particular importancia con respecto a fármacos nuevos o de uso no frecuente. También deberá consultarse a los laboratorios para información sobre los valores normales de las pruebas clínicas que realizan.