Las primarias o cerebrales son más difíciles de identificar por el paciente en
virtud de que la confusión mental ocurre tempranamente. Para el observador se
manifiestan como cambios en la conducta. Conforme disminuye la glucemia o cuando cae
súbitamente, aumenta la actividad neuroendocrina, que provoca síntomas más
fáciles de reconocer por el paciente como por el observador (Cuadro 12).
Tratamiento de la hipoglucemia sintomática
La hipoglucemia leve se corrige tomando una o dos frutas, o dos o tres cubos de
azúcar, o tres a seis onzas de algún jugo o refresco embotellado; se sugiere
esperar unos quince minutos para apreciar los resultados y entonces consumir algún
alimento que contenga almidones, como la mantequilla de cacahuate.
La hipoglucemia moderada requiere ayuda para llevar al cabo las medidas recomendadas para la
hipoglucemia leve, y repetirlas si es necesario.
En la hipoglucemia grave, el niño está inconsciente o con convulsiones, por
ende incapacitado para ingerir los productos recomendados antes. Habrá que proveer
glucosa endovenosa o glucagon. Este producto estará accesible en el domicilio del
paciente; se aplica subcutáneo o intramuscular. Las dosis para niños menores de
dos años es de 0.5 mg una vez, y para mayores, l mg una vez. Se espera que la
recuperación de la conciencia ocurra en 15 a 20 minutos, pero de no ser así puede
prescribirse una segunda dosis. Otra forma de calcular la cantidad de glucagon es 0.025
mg/kg/dosis, en dos ocasiones separadas por 20 minutos.
Si el glucagon no ha sido efectivo y la persona permanece inconciente, habrá de
transladarse al hospital para la administración de glucosa endovenosa. La
solución glucosada al 50% se calcula a l ml/kg para pasar en dos minutos. Es
indispensable disponer de las mediciones de glucemia frecuentes, especialmente si el
niño no responde, pues es posible que se encuentre en estado postictal con valores de
glucosa normales o aún elevados.
El ascenso de la glucemia depende del grado de la hipoglucemia y de la insulinemia. La
glucosa se distribuye inicialmente por el espacio extracelular y más adelante por el
agua corporal (700 ml/kg), por lo que se espera que al administrar la solución glucosada
al 50% a las dosis descritas, la glucosa sanguínea se eleve cuando menos a 70 mg/dl (4
mmol/l) dentro de los diez primeros minutos después de la inyección. De
persistir la dificultad para mantener los niveles de glucemia, deberá continuarse con
infusión de glucosa endovenosa al 10%.
Tiempo de recuperación. El de la hipoglucemia leve o moderada es casi inmediato;
después de 15 a 20 minutos de reposo, el sujeto puede reanudar su actividad normal.
Para la hipoglucemia profunda, el tiempo de respuesta varía de acuerdo a la gravedad y
a la duración.