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PAC. Libro 2, Parte A
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Síndrome de mala nutrición
DESNUTRICIÓN
Mala nutrición. Término empleado
con frecuencia en forma errónea para referirse a la desnutrición
proteico-energética ya que las deficiencias nutrimentales específicas,
el uso de dietas lesivas y la obesidad son también formas de mala
nutrición.
Desnutrición proteico-energética
. Se conoce con este término debido a que la deficiencia de energía
y en menor grado de proteínas están involucradas en su desarrollo.
La desnutrición proteico-energética se clasifica como primaria
cuando la causa es por una falla del individuo para recibir una ingesta
ade cuada, por la frecuencia de episodios diarreicos intermi tentes, especialmente
en el lactante o por la asociación de estas dos variables. Se considera
desnutrición secun daria cuando existe una enfermedad crónica
o anormalidad subyacente como causa de la desnutrición.
Cuando se trata de identificar desviaciones en el estado de nutrición,
los indicadores son básicamente de tres tipos: apariencia clínica,
evaluación bioquímica y evaluación antropométrica.
Entre los signos clínicos que sugieren desnutrición proteico
calórica se han mencionado el edema, pelo despigmentado, fácilmente
desprendible, es caso y delgado, pérdida de masa muscular, despigmentación
de la piel, cara de luna llena, hepatomegalia y dermatosis pelagroide.
Se ha sugerido que niños clasificados con desnutrición proteico
energética tengan tres o más de una combinación de
signos clínicos y antropométricos. Sin embargo, en un estudio
realizado en Panamá se demostró que con dos observadores
bien entrenados, sólo en 50% de los casos hubo acuerdo en la presencia
o ausencia de signos clínicos. La falta de objetividad en la interpretación
de los signos clínicos de desnutrición y la dificultad para
lograr su estandarización y expresión en forma cuantita tiva,
convierten a la apariencia clínica en un indicador pobre para valorar
el estado de nutrición de un niño sin desnutrición
grave.
Por el contrario, las mediciones antropométricas en el niño
son más cuantificables y prácticas. Por ello, la OMS ha recomendado
los índices peso para la edad, talla para la edad, peso para la
talla, circunferencia del brazo y el peso al nacer para efectuar el escrutinio
sobre el bienestar, la salud y el estado de nutrición en grupos
grandes de población.
Peso para la edad. Es un índice compuesto
por la talla para la edad y peso para la talla. En el caso de un índice
peso/edad bajo, un niño puede ser normal o muy delgado. Consecuentemente
en estudios transversales el índice peso /edad es menos útil
que los índices talla/edad o peso /talla. En cambio, tiene más
utilidad en el campo clínico en evaluaciones de seguimiento individual
para detectar una pobre ganancia de peso.
Sin embargo, el índice peso para la edad ha sido el más usado
para clasificar desnutrición proteico-energética y determinar
su prevalencia. 139 Con esta clasificación, pri mer grado o desnutrición
leve significa un peso/edad de 76-90% de la mediana de referencia; segundo
grado o desnutrición moderada 61-75%; tercer grado o desnutrición
grave un peso/edad menor de 60%
Este índice es inadecuado para distinguir entre diferentes tipos
de desnutrición debido a que el niño que es pequeño
para su edad por razones genéticas o seculares puede aparecer como
desnutrido sin serlo y niños con talla normal y peso bajo para la
talla pueden pasar desapercibidos.
Debido a las desventajas con el uso del índice peso para la edad
para clasificar y determinar la prevalencia de desnutrición grave,
un grupo internacional de expertos pa trocinados por el Wellcome Trust
diseñó una nueva clasi ficación en 1968. Este grupo
señaló que el niño con kwashiorkor presenta edema
y por lo tanto provoca que el peso para la edad sea mayor de 60% de la
mediana del patrón de referencia. La clasificación Wellcome
divide al niño en cuatro categorías: peso bajo, kwashiorkor,
marasmo y maras mo-kwashiorkor. Sin embargo, De Maeyer señaló
que la clasificación Wellcome era apropiada para propósitos
clínicos pero no para estudios de campo, ya que los casos graves
de desnutri ción en la comunidad son, en general, menos frecuentes
que los casos de desnutrición leve o moderada.
Con base en estas consideraciones, los expertos han sugerido que, en estudios
de campo, en vez de dividir la mala nutrición en peso bajo, kwashiorkor,
marasmo y marasmo-kwashiorkor, se haga la distinción entre falla
reciente en la ingesta de nutrimentos (desnutrición aguda) y retraso
pondo-estatural (desnutrición crónica o pasada). La desnutrición
aguda sería determinada por un déficit del peso para la talla
y el retraso pondo-estatural o desnutrición crónica por déficit
en la talla para la edad.
Talla para la edad. El déficit en este
índice refleja el estado de salud y nutrición de un niño
o comunidad a largo plazo. Cuando el déficit existe hay que considerar
lo siguiente: a) En un individuo puede reflejar variación normal
del crecimiento de una población determinada; b) Algunos niños
pueden explicarlo por peso bajo al nacer y/o estatura corta de los padres;
c) Puede ser consecuencia de una pobre ingesta de nutrimentos, infecciones
frecuentes o ambos, y d) A nivel poblacional refleja condiciones socioeconómicas
pobres.
Peso para la talla. Cuando existe un
déficit importante se asocia con enfermedades graves recientes.
En países subdesarrollados indica desnutrición aguda, la
cual probablemente es el resultado de ayuno prolongado, diarrea persistente
o ambos.
El uso de los índices talla/edad y peso/talla en estudios de campo
de prevalencia de mala nutrición puede tener la ventaja de dar una
idea más clara del tipo de desnutrición prevalente y, además,
es de valor para establecer prioridades de intervención nutricia.
Además, se ha demostrado mediante el análisis de correla
ción y regresión múltiple que peso para la talla y
talla para la edad son virtualmente independientes.Waterlow y Rutishauser
sugirieron que niños con desnutrición crónica agudizada
(asociación de déficit en ambos índices) deben considerarse
de alta prio ridad para programas de intervención nutricia inmediata.
Por el contrario, se ha sugerido que los niños con déficit
de talla para la edad y un peso para la talla normal sean considerados
adaptados a una ingesta dietética baja. Y aún cuando se acepta
que el déficit de talla para la edad significa desnutrición
crónica o antigua, no se ha aclarado aún si estos niños
deban ser considerados como desnutridos en el momento de la evaluación.
Es ventajoso usar los índices peso/talla y talla/edad para diferentes
propósitos y situaciones. El déficit del peso para la talla
como un indicador de desnutrición aguda, es útil para vigilar
el estado de nutrición después de una crisis de desabasto
o desastres. Ashworth demostró que la intervención nutricia
efectiva con niños evaluados en forma individual refleja inmediatamente
la ganancia del peso para la talla.
Se ha encontrado poca mejoría en la talla después de la desnutrición,
y su grado depende del tiempo de duración y la edad de la afectación.
Es probable que los niños sean incapaces de alcanzar su potencial
de estatura debido a que después de la rehabilitación nutricia
regresan al mis mo ambiente empobrecido de donde proceden (escasa ingesta
de alimentos y predisposición a infecciones recurrentes).
Diagnóstico paraclínico.
So licitar: biometría hemática completa; proteínas
totales con relación A/G; electrólitos séricos; química
sanguínea; bilirrubinas séricas (si hay hepatomegalia); hemocultivo
(con sospecha de sepsis); coproparasitoscopico seriado; examen general
de orina; coprocultivo y estudio de moco fecal; pH y azúcares reductores
de heces; calcio, fósforo, magnesio y fosfatasa alcalina; radiografía
PA de tórax; PPD con 4U con control de candidina.
Tratamiento dietético. El tratamiento
dietético debe considerar la efica cia de aumentar la ingesta de
energía sobre el incremento de peso y realizar una predicción
de la velocidad de incremento de peso a varios niveles de ingesta calórica
durante la recuperación nutricia.
Marasmo (peso/talla < 70%).
Primera fase.
· Utilizar de preferencia fórmulas lácteas de inicio.
· En los primeros cinco días: proteínas 1-2 g/kg/día;
ener gía 120 kcal/kg/día.
· Después: proteínas 3-4 g/kg /
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