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Complicaciones por
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Existen numerosos medicamentos de patente calificados como "antidiarreicos", los cuáles sólo alteran la motilidad gastrointestinal, actuando en el síntoma más que en la causa del padecimiento. En México existen 25 medicamentos antidiarreicos de patente, en 37 formas farmacéuticas; habría que agregar 26 antiamibianos en 44 formas farmacéuticas, que también se prescriben en diarrea aguda sin tener evidencia objetiva de la etiología amibiana del padecimiento. Llama la atención que el número de medicamentos a base de caolín y pectina ha descendido de manera considerable, de 38 en 1992, a nueve actualmente. Esto seguramente relacionado con su limitada acción terapéutica y diversos efectos adversos a que dan lugar, lo que motivó que la Comisión Interinstitucional del Cuadro Básico de Insumos del Sector Salud, los excluyera del Cuadro Básico de Medicamentos.102
La loperamida y el difenoxilato, son opiáceos, narcóticos y agonistas puros de los receptores de la corteza cerebral. Ambos actúan sobre el reflejo peristáltico intestinal, en forma más potente la loperamida, dando lugar a constipación acentuada que mejora aparentemente la diarrea. En realidad, propician acúmulo de secreción intestinal, secuestro de agua en la luz del intestino y desarrollo de gérmenes invasores, además de otras complicaciones.103Con el conocimiento de su toxicidad, se prohibió la comercialización de estos productos dejando unicamente la forma de comprimidos para adultos. A pesar de lo anterior, en el momento actual nuevamente existe un medicamento en solución.
El subsalicilato de bismuto se ha puesto de moda como "antidiarreico" después de más de 80 años de existencia en el mercado. El subsalicilato de bismuto sufre biotransformación en el intestino en ácido salicílico y bismuto insoluble. El primero se absorbe en más de 90%, en tanto que el segundo lo hace en cantidades menores a 0.005%; cabe hacer notar que se sospecha que este valor tan bajo podrá no ser real ya que las técnicas para detección de bismuto tienen un límite por debajo del cual, aunque lo hubiera, ya no cuantifican a este agente.
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La terapéutica homeopática emplea numerosas plantas, además de sustancias químicas reconocidas por su toxicidad.105Dependiendo de la dosis administrada, el efecto indeseable de varios de estos agentes es precisamente diarrea de intensidad variable que en algunos casos se complica con desequilibrio hidroelectrolítico y colapso cardiovascular. Entre estos está la iris versicolor, la colchicina, el aloe y el podofilo.
Otros dan lugar a efectos tóxicos verdaderos y en nuestro medio se ha informado de al menos un caso de una lactante
a la que se le administró un compuesto mercurial
(mercurius-sulfuro, mercúrico rojo o cinnabar), mismo que le
causó dermatitis generalizada, irritabilidad, rechazo del
alimento, albuminuria y eritrocituria. El estudio toxicológico demostró cifras
altas de mercurio en orina (60µg/L; referencia 1-10µg/L) y
la paciente curó después de la administración del quelante
D-penicilamina. Se calculó que la niña ingirió aproximadamente 450µg de mercurio contenido en el medicamento
homeopático.106
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Según la región del país, se recomiendan numerosos remedios vernáculos para tratar el "empacho" con su componente fundamental, la diarrea. Tres de estos tratamientos destacan por su peligrosidad: el mercurio elemental, el "azarcón" y el té de anís estrella. El mercurio elemental o metálico, se utiliza en el tratamiento del "empacho", al considerar que su ingestión es inocua. Sin embargo, si se modifica la motilidad (por ejemplo, al disminuirla por acción de "antidiarreicos"), o hay un proceso inflamatorio crónico del mismo, puede ocurrir absorción sustancial del mercurio; cruza la barrera hematoencefálica y se acumula en la corteza cerebral y cerebelosa, el hígado y los riñones. Las manifestaciones de toxicidad son trastornos neuropsiquiátricos, estomatitis ulcerativa, diarrea, necrosis tubular, síndrome nefrótico, colapso cardiovascular y otras.107
El "azarcón" es un polvo rojo brillante, que se vende libremente para el tratamiento del "empacho". Se recomienda administrar al niño la cantidad que se tome con tres dedos, cada vez que éste tenga una evacuación. El análisis de este polvo ha demostrado que se trata de tetróxido de plomo, en concentraciones superiores a 80%. El resultado de esta conducta "terapéutica irracional", es una intoxicación saturnina aguda, con encefalopatía difusa originada por daño neuronal e infiltración perivascular. Aún diagnosticada y tratada oportunamente, la encefalopatía evoluciona con mortalidad elevada y secuelas neurológicas permanentes en la mayoría de los sobrevivientes.101
Se ha observado como práctica común en las diarreas la
administración de tizanas (en lugar del suero oral). Una de las
más recomendadas es la de anís estrella. Una variedad del mismo,
Illicium anisatum, tiene propiedades supuestamente "digestivas", la otra variedad, Illicium verum o
religiosum, contiene siquima, alcaloide con propiedades neuroestimulantes. Después
de la ingestión del té preparado con la especie tóxica, el niño
manifiesta inquietud, llanto, rechazo del alimento y convulsiones tónico-clónicas generalizadas con pérdida del estado de
alerta.101 Dado que ambas especies son prácticamente
indistinguibles, la mejor conducta es no recomendar el uso de
esta infusión.