| páginas de la 40 a la 42 |
Consulta educativa |
|
|
El uso de la terapia de hidratación oral en niños con diarrea, se ha incrementado progresivamente hasta alcanzar en México una tasa de 81% en 1993,5lo que ha contribuido a disminuir el número de muertes por diarrea a esa edad, de 26,606 en 1983 a 6,748 en 1993 (75% de decremento), lo que significa haber salvado la vida de 10,000 niños mexicanos por año en promedio, 100,000 muertes evitadas en ese periodo.7, 37
Sin embargo, aún el número de muertes es inaceptable, ya que la mayoría son prevenibles y preocupa que casi 20% de los niños con diarrea no sean beneficiados con la terapia de hidratación oral. Por otro lado, la alimentación continua durante los episodios de diarrea, disminuyó de 66% en 1987 a 56% en 1993, y el uso de medicamentos, en su mayoría antimicrobianos, aumentó de 53 a 68% entre 1991 y 1993.4, 5
La eficacia de la consulta de niños con diarrea para disminuir la mortalidad, depende de si las madres usan correctamente la terapia de hidratación oral y el resto de los componentes del manejo efectivo de casos en el hogar.1, 9, 110
Para que una madre o el responsable del cuidado de un paciente los aplique bien, el personal de salud deberá saber cómo relacionarse con ellos. Esto exige que los trabajadores de la salud, además de tener los conocimientos suficientes,111posean buenas habilidades en comunicación.89
El personal de salud tiene la oportunidad, en su labor
cotidiana, de incorporar un proceso de enseñanza-aprendizaje
como complemento de su actividad asistencial. Para lograrlo,
habrá que mejorar sus habilidades de comunicación con las
madres a través de: 1. Usar ejemplos; 2. Brindar apoyo, 3. Hacer
preguntas de verificación.
|
|
Si usa ejemplos, sus instrucciones serán más comprensibles e interesantes (Cuadro 11). Estos lograrán que la educación sea más real y pertinente para la madre, si son relevantes a su experiencia y conocimiento.
Como ejemplo, se podrá usar un objeto o situación que la madre
pueda imaginar o bien, una acción que pueda observar. Es más
rápido y eficaz mostrarle cómo realizar una actividad que sólo
explicarle cómo hacerla. La manera más efectiva de enseñar a
una madre los procedimientos manuales, como la preparación del
"Vida Suero Oral", es haciendo que observe a alguien hacerlo
y luego que practique, bajo supervisión; podrá observar lo que
se le dificulta y demostrarle lo que sea necesario. Podrá estar
seguro que ha aprendido la actividad, cuando la vea ejecutarla
correctamente.
Si la madre piensa positivamente sobre lo que puede hacer para
cuidar a su hijo, tendrá la posibilidad de poner en práctica sus
instrucciones. Analice la situación de la madre. Si carece de
algo que usted ha recomendado, explíquele cómo obtenerlo o
sugiera un sustituto. Pídale que practique la actividad bajo
supervisión para que la haga correctamente, y mencione lo que
esté haciendo bien.
Felicite a la madre por las cosas que hizo bien en casa y
que fueron beneficiosas para el paciente. Haga preguntas de verificación que la madre pueda contestar correctamente y felicítela por sus respuestas correctas para darle más apoyo.
Hacer preguntas de verificación podrá mejorar la comunicación con las madres.
¿Qué es una pregunta de verificación? Es una pregunta que genera en la respuesta una explicación,
para confirmar lo que una madre sabe o para obtener información más completa o específica sobre algo
que haya dicho. Por ejemplo, si le ha dicho que le dio té a su hijo, podría hacerle las siguientes
preguntas de verificación: "Cómo se llama el té que le dió? "¿Cuánto bebió hoy?" o "¿Qué más le dió
de beber o de comer?" También puede hacer una pregunta de verificación para verificar lo que la
madre ha aprendido, a fin de conocer si recuerda y comprende lo que le enseñó. Por ejemplo, después
de haberle explicado cómo tratar en casa a su hijo, podrá hacer esta pregunta de verificación: "Dígame,
¿cuáles son los signos que indican que deberá traerme a Ana otra vez?"
Cuando haga preguntas de verificación, le resultará útil decirlas de manera que la madre tenga que
responder más que sólo "sí o no". Por ejemplo, no deberá preguntar: ¿Conoce las señales que indican
que deberá traer a Ana de nuevo?; la madre podría responder "sí", porque no querrá decirle que no los
entiende o recuerda y aparecer como tonta. Esta sería una pregunta de inducción. En cambio si se
anteponen a los cuestionamientos las siguientes palabras: cómo, cuánto, explíqueme, cuénteme,
platíqueme, éstas generan preguntas de verificación.
Se necesita paciencia para hacer las preguntas de verificación. Cuando le haga una pregunta a la
madre, deberá darle oportunidad de pensar y luego responder. Si la madre permanece callada, usted
tendrá el impulso de responder la pregunta o hacerle otra de inducción rápidamente; espere un
momento y muéstrele confianza. Si la madre comete un error al
explicar cómo prepara el "Vida Suero Oral", podría decirle, "permítame enseñarle una manera mejor de hacerlo:
Así es más simple y surtirá mejor efecto". Luego, "Ahora Doña María, cuénteme cómo preparará el medicamento
en su casa?" El objetivo es lograr que la madre se sienta cómoda, que obtenga toda la información necesaria para
conocer la condición de su hija, para que aprenda a cuidarla en casa y asegurarse que comprendió. El médico no
podrá saber que la madre ha comprendido lo que debe hacer, hasta que la escuche explicarlo.
Existe otro uso muy útil de las preguntas de verificación. Si ha delegado la responsabilidad de enseñar a las
madres a una enfermera u otro personal, las preguntas de verificación le ayudarán a monitorear la eficacia de esta
enseñanza.
El médico o la enfermera, utilizando sus habilidades de comunicación con los lineamientos sugeridos, está en
posibilidad de capacitar al responsable del cuidado del paciente para su manejo efectivo en el hogar, incluido el
reconocimiento de los signos de alarma, haciendo énfasis en que al detectarlos regrese de inmediato a consulta.
Con métodos de educación participativa, 112
se hará también la capacitación sobre medidas preventivas para evitar nuevos episodios de
diarrea: alimentación adecuada, incluyendo lactancia materna exclusiva
hasta los cuatro meses de edad y complementaria hasta los dos años; lavado de manos, disposición adecuada de
excretas y basura; ingestión de agua limpia; preparación, conservación y protección de los alimentos, uso de
letrinas e inmunizaciones (sarampión).
BRINDAR APOYO
PREGUNTAS DE VERIFICACIÓN
EDUCACIÓN PARTICIPATIVA