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Consulta educativa





La eficacia de la consulta depende del aprendizaje de las madres.
La deshidratación por diarrea es el trastorno más frecuente del metabolismo hidroelectrolítico en los niños;108 se puede prevenir o tratar con la terapia de hidratación oral, que se ha impulsado en México a través de un Programa Nacional Interinstitucional del Sector Salud, desde 1984.37, 109

El uso de la terapia de hidratación oral en niños con diarrea, se ha incrementado progresivamente hasta alcanzar en México una tasa de 81% en 1993,5lo que ha contribuido a disminuir el número de muertes por diarrea a esa edad, de 26,606 en 1983 a 6,748 en 1993 (75% de decremento), lo que significa haber salvado la vida de 10,000 niños mexicanos por año en promedio, 100,000 muertes evitadas en ese periodo.7, 37

Sin embargo, aún el número de muertes es inaceptable, ya que la mayoría son prevenibles y preocupa que casi 20% de los niños con diarrea no sean beneficiados con la terapia de hidratación oral. Por otro lado, la alimentación continua durante los episodios de diarrea, disminuyó de 66% en 1987 a 56% en 1993, y el uso de medicamentos, en su mayoría antimicrobianos, aumentó de 53 a 68% entre 1991 y 1993.4, 5

La eficacia de la consulta de niños con diarrea para disminuir la mortalidad, depende de si las madres usan correctamente la terapia de hidratación oral y el resto de los componentes del manejo efectivo de casos en el hogar.1, 9, 110

Para que una madre o el responsable del cuidado de un paciente los aplique bien, el personal de salud deberá saber cómo relacionarse con ellos. Esto exige que los trabajadores de la salud, además de tener los conocimientos suficientes,111posean buenas habilidades en comunicación.89

El personal de salud tiene la oportunidad, en su labor cotidiana, de incorporar un proceso de enseñanza-aprendizaje como complemento de su actividad asistencial. Para lograrlo, habrá que mejorar sus habilidades de comunicación con las madres a través de: 1. Usar ejemplos; 2. Brindar apoyo, 3. Hacer preguntas de verificación.



Para mejorar las habilidades de comunicación con las madres, se recomienda: usar ejemplos, brindar apoyo y hacer preguntas de verificación.



El proceso de enseñanza-aprendizaje de la Consulta Educativa, se certifica a través de preguntas de verificación.
USAR EJEMPLOS

Si usa ejemplos, sus instrucciones serán más comprensibles e interesantes (Cuadro 11). Estos lograrán que la educación sea más real y pertinente para la madre, si son relevantes a su experiencia y conocimiento.

Como ejemplo, se podrá usar un objeto o situación que la madre pueda imaginar o bien, una acción que pueda observar. Es más rápido y eficaz mostrarle cómo realizar una actividad que sólo explicarle cómo hacerla. La manera más efectiva de enseñar a una madre los procedimientos manuales, como la preparación del "Vida Suero Oral", es haciendo que observe a alguien hacerlo y luego que practique, bajo supervisión; podrá observar lo que se le dificulta y demostrarle lo que sea necesario. Podrá estar seguro que ha aprendido la actividad, cuando la vea ejecutarla correctamente.


BRINDAR APOYO

Si la madre piensa positivamente sobre lo que puede hacer para cuidar a su hijo, tendrá la posibilidad de poner en práctica sus instrucciones. Analice la situación de la madre. Si carece de algo que usted ha recomendado, explíquele cómo obtenerlo o sugiera un sustituto. Pídale que practique la actividad bajo supervisión para que la haga correctamente, y mencione lo que esté haciendo bien.

Felicite a la madre por las cosas que hizo bien en casa y que fueron beneficiosas para el paciente. Haga preguntas de verificación que la madre pueda contestar correctamente y felicítela por sus respuestas correctas para darle más apoyo.


PREGUNTAS DE VERIFICACIÓN

Hacer preguntas de verificación podrá mejorar la comunicación con las madres. ¿Qué es una pregunta de verificación? Es una pregunta que genera en la respuesta una explicación, para confirmar lo que una madre sabe o para obtener información más completa o específica sobre algo que haya dicho. Por ejemplo, si le ha dicho que le dio té a su hijo, podría hacerle las siguientes preguntas de verificación: "Cómo se llama el té que le dió? "¿Cuánto bebió hoy?" o "¿Qué más le dió de beber o de comer?" También puede hacer una pregunta de verificación para verificar lo que la madre ha aprendido, a fin de conocer si recuerda y comprende lo que le enseñó. Por ejemplo, después de haberle explicado cómo tratar en casa a su hijo, podrá hacer esta pregunta de verificación: "Dígame, ¿cuáles son los signos que indican que deberá traerme a Ana otra vez?"

Cuando haga preguntas de verificación, le resultará útil decirlas de manera que la madre tenga que responder más que sólo "sí o no". Por ejemplo, no deberá preguntar: ¿Conoce las señales que indican que deberá traer a Ana de nuevo?; la madre podría responder "sí", porque no querrá decirle que no los entiende o recuerda y aparecer como tonta. Esta sería una pregunta de inducción. En cambio si se anteponen a los cuestionamientos las siguientes palabras: cómo, cuánto, explíqueme, cuénteme, platíqueme, éstas generan preguntas de verificación.

Se necesita paciencia para hacer las preguntas de verificación. Cuando le haga una pregunta a la madre, deberá darle oportunidad de pensar y luego responder. Si la madre permanece callada, usted tendrá el impulso de responder la pregunta o hacerle otra de inducción rápidamente; espere un momento y muéstrele confianza. Si la madre comete un error al explicar cómo prepara el "Vida Suero Oral", podría decirle, "permítame enseñarle una manera mejor de hacerlo: Así es más simple y surtirá mejor efecto". Luego, "Ahora Doña María, cuénteme cómo preparará el medicamento en su casa?" El objetivo es lograr que la madre se sienta cómoda, que obtenga toda la información necesaria para conocer la condición de su hija, para que aprenda a cuidarla en casa y asegurarse que comprendió. El médico no podrá saber que la madre ha comprendido lo que debe hacer, hasta que la escuche explicarlo.

Existe otro uso muy útil de las preguntas de verificación. Si ha delegado la responsabilidad de enseñar a las madres a una enfermera u otro personal, las preguntas de verificación le ayudarán a monitorear la eficacia de esta enseñanza.


EDUCACIÓN PARTICIPATIVA

El médico o la enfermera, utilizando sus habilidades de comunicación con los lineamientos sugeridos, está en posibilidad de capacitar al responsable del cuidado del paciente para su manejo efectivo en el hogar, incluido el reconocimiento de los signos de alarma, haciendo énfasis en que al detectarlos regrese de inmediato a consulta. Con métodos de educación participativa, 112 se hará también la capacitación sobre medidas preventivas para evitar nuevos episodios de diarrea: alimentación adecuada, incluyendo lactancia materna exclusiva hasta los cuatro meses de edad y complementaria hasta los dos años; lavado de manos, disposición adecuada de excretas y basura; ingestión de agua limpia; preparación, conservación y protección de los alimentos, uso de letrinas e inmunizaciones (sarampión).





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