páginas de la 20 a la 21

Evaluación del estado
de hidratación





De acuerdo al estado de hidratación, los niños con diarrea aguda se clasifican en: hidratados, deshidratados o con choque hipovolémico.
El suero oral es efectivo para corregir el desequilibrio hidroelectrolítico secundario a diarrea aguda, incluidos los trastornos del sodio y del potasio, utilizando una vía natural y mecanismos relativamente nuevos para la corrección y el mantenimiento de la homeostasis orgánica. Es por ello que, con los procedimientos actuales, ya no se hace necesaria la clasificación del grado o del tipo de deshidratación. Esta era vital cuando la reposición de las pérdidas se hacía directamente por vía intravenosa, ya que en esos casos no hay ningún mecanismo homeostático, con excepción del riñón, para impedir la sobrehidratación.

En más del 90% de los casos, tampoco es necesario hacer cálculos complicados de requerimientos hídricos, de sodio, de potasio o de bicarbonato.

En la evaluación se consideran sólo tres posibilidades: 1. Paciente bien hidratado; 2. Paciente deshidratado, y 3. Paciente con choque hipovolémico por deshidratación, con la presencia de dos o más signos característicos de cada situación (cuadro 1).1, 9 El resultado, decidirá el plan de tratamiento a seguir.


SIGNOS DE DESHIDRATACIÓN

Los signos para diagnosticar el estado de hidratación incluyen: la presencia e intensidad de la sed, el estado general (irritabilidad o inconsciencia), el aspecto de los ojos y de la mucosa oral, la frecuencia y profundidad de las respiraciones, la frecuencia e intensidad del pulso, el tiempo de llenado capilar, la tensión de la fontanela anterior (en lactantes) y la turgencia de la piel.

Cuando se pellizca con suavidad la piel, se forma un pliegue cutáneo que se deshace con lentitud (más de dos segundos) en pacientes deshidratados. Este signo debe buscarse en la piel del abdomen, en la del dorso de la mano o en la región deltoidea.

El signo del llenado capilar se explora presionando con un dedo la palma de la mano o la planta del pie, durante 2 -3 segundos. Si la piel recupera su rubor normal, en más de cinco segundos, es señal de hipoperfusión capilar e indica la presencia de choque hipovolémico.

El pulso radial débil o ausente y la presión arterial baja, indican estado de choque; se exploran mejor en adultos y en niños mayores de cinco años.

El aspecto y la cantidad de la orina, son útiles para valorar la evolución de los pacientes deshidratados, pero no para su evaluación inicial, ya que la madre casi siempre confunde las evacuaciones líquidas con orina.56 El peso es muy útil para el seguimiento del paciente, pero pocas veces ayuda para el diagnóstico inicial del estado de hidratación, ya que casi nunca se cuenta con peso previo reciente. Otros procedimientos más sofisticados, como el monitoreo de la bioimpedancia,57 también pueden ser útiles para el seguimiento pero no para la evaluación inicial del estado de hidratación.

Para determinar el estado de hidratación: